En una contundente réplica ante la Asamblea General, la delegación cubana denunció que la política hostil de Washington, sostenida por más de seis décadas, es la mayor violación de los derechos humanos de su pueblo. Calificó de "cínicas" las acusaciones estadounidenses sobre terrorismo y trata de personas, y afirmó que su gobierno no tiene participación en el conflicto de Ucrania, desmintiendo así la narrativa de la administración norteamericana.
A continuación, transcripción íntegra de la réplica de la delegación cubana.
Sra. Presidenta:
El gobierno de Estados Unidos no conoce otra forma para justificar su política hostil contra Cuba que recurrir a constantes mentiras. Todos sabemos que el gobierno de Estados Unidos es un mentiroso patológico. Pero no engañarán a nadie.
Está claro que no les preocupa en lo más mínimo la suerte de nuestro pueblo, ni sus derechos humanos, que el bloqueo socava como nada más lo hace.
Tampoco les interesa la paz regional, que amenazan con su irresponsable despliegue militar en el Mar Caribe.
Con tal de provocar sufrimiento al pueblo de Cuba son capaces de encarar el aislamiento reiterado en esta Asamblea General.
Con total cinismo pretenden culpar a nuestro gobierno para desviar la atención de los efectos integrales de su política sostenida de asfixia. Nadie puede dudar de la capacidad de los Estados Unidos para golpear la estabilidad económica de cualquier país. Así se evidencia actualmente con la imposición de aranceles a numerosos países del mundo. En nuestro caso lo llevan haciendo por más de 60 años.
Sra. Presidenta:
La injustificable permanencia de Cuba en la arbitraria, fraudulenta y unilateral lista de estados supuestamente patrocinadores del terrorismo es una medida dirigida a fortalecer la política de máxima presión contra nuestro pueblo.
Todo el mundo sabe, incluyendo las agencias de seguridad de los Estados Unidos, que Cuba no patrocina el terrorismo, y que por el contrario, hemos sido víctima de este flagelo, particularmente del que se ha organizado, financiado y protegido desde territorio estadounidense.
Estados Unidos tergiversa de forma deliberada, la cuestión de los derechos humanos en Cuba. No hay violación más flagrante, masiva y sistemática que el bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba.
Estados Unidos no tiene autoridad moral alguna para dar lecciones en derechos humanos, ni a Cuba ni a nadie. El gobierno de ese país es responsable de ejecuciones extrajudiciales, secuestros y torturas. Caza y encierra a los inmigrantes; militarizar grandes ciudades; censura a medios y periodistas.
Ese es el país con un serio problema de inseguridad ciudadana, violencia y brutalidad policial.
Durante la actual administración estadounidense se han exacerbado las encarcelaciones a gran escala, la discriminación racial sistemática, la brecha de riqueza, la xenofobia, entre otros fenómenos. Estas son prácticas alarmantes que desmontan cualquier intento del gobierno estadounidense de presentarse como un paladín en derechos humanos.
Estados Unidos demuestra un profundo desconocimiento sobre cómo funciona el comercio restringido entre Cuba y Estados Unidos, en el caso que se pudiera denominar de esa manera.
Si realmente le interesara a Estados Unidos comerciar con Cuba escucharía a la mayoría de los ciudadanos de su país que apoyan el levantamiento incondicional del bloqueo ya los cubanos residentes, que demandan ayudar a sus familias en Cuba. Es lo que dicta la razón y la justicia.
Sra Presidenta:
El gobierno de Estados Unidos miente descaradamente al acusar a Cuba de estar implicada en la "trata de personas". Sabemos que esa narrativa no es más que un pretexto para continuar arreciando el bloqueo contra el pueblo cubano.
Al hostigar la cooperación médica cubana, con prácticas mafiosas y chantajes directos sobre las autoridades de países que las reciben, Estados Unidos pone en riesgo el acceso de cientos de millas de personas a servicios de salud de calidad.
Sra. Presidenta:
Deseo dejar meridianamente claro que Cuba no forma parte del conflicto armado en Ucrania ni en ningún otro país. El gobierno cubano conoce que nacionales cubanos, en cifras imprecisas, han participado por su cuenta en las operaciones militares de ambas partes en ese conflicto.
Ninguno de esos nacionales cuenta con el consentimiento, el estímulo o el compromiso alguno del gobierno cubano para la participación en ese conflicto.
Sra. Presidenta, el gobierno de Estados Unidos no tiene ni escrúpulos ni ética alguna, ni compromiso con la verdad, a fin de lograr sus intereses geoestratégicos. No existe en su discurso algún argumento válido o que goce del reconocimiento de los miembros de la comunidad internacional.
Prefieren mantenerse aislados, como se ha demostrado nuevamente en esta Asamblea, sometidos al descrédito que ha generado el sostenimiento del bloqueo por más de 60 años, antes de reconocer su fracaso en el cumplimiento de su objetivo de destruir a la Revolución Cubana.
Frente a los intentos por calumniar y destruir la obra humanista de la Revolución Cubana, el pueblo y gobierno cubanos se mantendrán firmes en su invariable decisión de continuar construyendo una sociedad cada vez más justa y solidaria.
Muchas gracias.
(Cubaminrex)
