El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, condenó este viernes, a través de su cuenta en la red social X, la nueva orden ejecutiva del gobierno de Estados Unidos que establece la imposición de tarifas a los países que comercialicen petróleo con la nación caribeña.
El mandatario calificó la medida como un nuevo intento de asfixiar la economía cubana y denunció los falsos argumentos que la sustentan. “Bajo un pretexto mendaz y vacío de fundamentos, promovido por quienes hacen política y se enriquecen a costa del sufrimiento de nuestro pueblo, el presidente Trump pretende estrangular la economía cubana mediante la imposición de aranceles a países que, de manera soberana, comercien petróleo con Cuba”, expresó.
Díaz-Canel consideró esta decisión como una evidencia más del férreo bloqueo impuesto contra Cuba y cuestionó las reiteradas negativas de Estados Unidos sobre su existencia. “¿Acaso no afirmaban el Secretario de Estado y sus arlequines que el bloqueo no existía? ¿Dónde están ahora quienes insisten en la falsa narrativa de que se trata solo de un ‘embargo al comercio bilateral’?”, señaló.
Asimismo, afirmó que esta medida “evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales”.
De igual modo, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, rechazó a través de su cuenta en X, la nueva escalada de hostilidad del Gobierno de Estados Unidos contra la nación caribeña.
El canciller cubano denunció que, para justificar esta medida, Estados Unidos “se apoya en una larga lista de mentiras que pretenden presentar a Cuba como una amenaza que no es. Cada día hay nuevas evidencias de que la única amenaza a la paz, la seguridad y la estabilidad de la región, y la única influencia maligna es la que ejerce el gobierno de EE.UU. contra las naciones y los pueblos de Nuestra América, a los que intenta someter a su dictado, despojar de sus recursos, mutilar su soberanía y privar de su independencia”
Señaló que se recurre “al chantaje y la coerción” con el objetivo de presionar a otros países para que se sumen a su “universalmente condenada política de bloqueo contra Cuba, a los que, de negarse, amenaza con la imposición de arbitrarios y abusivos aranceles, en violación de todas las normas del libre comercio”.
Al denunciar este nuevo acto de agresión, Rodríguez Parrilla recordó que el pueblo cubano ha estado sometido “al más prolongado y cruel bloqueo económico jamás aplicado contra una nación”, y afirmó que con esta nueva medida se pretende someterlo “a condiciones de vida extremas”.
Por otro lado, el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, expresó igualmente en su cuenta en X:
“Ante el fracaso de décadas de guerra económica despiadada, EE.UU. refuerza el cerco contra Cuba, pretendiendo obligar a Estados soberanos a sumarse al bloqueo. Bajo amenazas de coerción arancelaria, deben decidir si privarse del derecho a exportar combustible propio a Cuba”.
Con esta decisión, el gobierno de Estados Unidos profundiza una política que ha sido reiteradamente condenada por la comunidad internacional y que continúa afectando de manera directa al pueblo cubano, en abierta contradicción con los principios del derecho internacional y la soberanía de los Estados.
