En una jornada de unidad, fraternidad y reafirmación de la identidad cubana, colaboradores, cubanos residentes y namibios solidarios celebraron el aniversario 66 de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), organización que forma parte de la historia y la identidad del pueblo cubano.
“Desde su Cuba libre y soberana, aquí en La Habana, en la sede nacional de los Comités de Defensa de la Revolución, enviamos un saludo y un fuerte abrazo a todas nuestras compañeras y compañeros de la misión estatal de Cuba en Namibia, al movimiento de solidaridad y a los cubanos residentes en ese querido país”, se escuchó en un cálido mensaje enviado vía WhatsApp por Gerardo Hernández Nordelo, coordinador nacional de los CDR.
La voz cercana de la isla se hizo sentir en las palabras de Gerardo quien expresó que “no podía faltar nuestro saludo y nuestro agradecimiento por mantenerse firme en la defensa de la Patria. Sabemos que con ustedes, con nuestros hermanos namibios, con su solidaridad constante, estamos muy bien representados”.
Sergio Vigoa de la Uz, embajador de Cuba en esta nación africana, felicitó a los cubanos por la celebración y resaltó que septiembre es un mes de victoria para Cuba, puesto que en el Segmento de Alto Nivel de la Asamblea General de Naciones Unidas nuestro país ha vuelto a denunciar la genocida política del gobierno norteamericano, el cerco energético que representa un castigo colectivo y la amenaza de agresión a la Patria.
Como ya es tradicional en estas celebraciones, los presentes disfrutaron de una sabrosa caldosa, plato que, además de su particular sabor, evoca las reuniones familiares y el ritual de compartir entre amigos y vecinos.
La jornada estuvo acompañada además por una de las costumbres más arraigadas de los encuentros entre cubanos: el dominó. Entre fichas, risas y conversaciones, se vivió un ambiente de sana camaradería que hizo de la celebración un verdadero encuentro de la familia cubana en Namibia.
Al compás de la buena música cubana, los presentes cantaron, bailaron y disfrutaron de una jornada en la que la alegría y la cubanía fueron el plato fuerte.
La celebración fue también una oportunidad para reconocer el aporte de los cubanos que cumplen misiones de colaboración en Namibia, así como de quienes han establecido aquí su hogar y continúan llevando consigo las raíces, tradiciones y valores de la Mayor de las Antillas.
La comunidad cubana en Namibia volvió a demostrar que, aún lejos de la Patria, permanecen vivos los sentimientos de pertenencia, solidaridad y unidad que identifican al pueblo cubano.








