“Cuito Cuanavale es la llama eterna que nunca morirá”

En el marco del I Coloquio Internacional “Fidel: legado y futuro”, celebrado en La Habana como parte de las conmemoraciones por el centenario del natalicio del Comandante en Jefe, el primer ministro de la República de Namibia, Hon. Dr. Tjitunga Elijah Ngurare, pronunció un emotivo discurso en el que rindió homenaje a la figura de Fidel Castro y al papel decisivo de Cuba en la liberación de África Austral.

El representante namibio comenzó agradeciendo la oportunidad de hacer uso de la palabra y extendió un saludo cálido y solidario de la presidenta de Namibia, la doctora Netumbo Nandi-Ndaitwah, primera mujer en presidir el Partido SWAPO y la República de Namibia. “También les hago llegar saludos de sus amigos, de sus familias, en particular del pueblo namibio que ama la paz”, expresó, y recordó que la presidenta Nandi-Ndaitwah ya había manifestado su solidaridad con Cuba en las Naciones Unidas.

El orador destacó que el Parlamento de Namibia aprobó por unanimidad una resolución de respaldo a Cuba, y que entre los 136 países que recientemente reclamaron el fin del bloqueo contra la isla, Namibia se contó con orgullo entre esas naciones. “Namibia y Cuba han sido inseparables”, afirmó, y evocó la unión entre el presidente fundador de Namibia, Sam Nujoma, y el comandante Fidel Castro.

“Como sabemos, Fidel Castro falleció en 2016, apenas una década antes de cumplir los 100. Fue una figura monumental que en muchos sentidos dio forma al mundo que conocemos hoy”, señaló el primer ministro.

“Resistió pruebas enormes, su liderazgo transformó la realidad social y económica de Cuba de manera insospechada. Convirtió lo imposible en posible”, agregó.

“Fidel es Fidel”, repitió el representante namibio, enfatizando la condición del líder cubano como “un símbolo de la solidaridad internacional, un emblema del patriotismo” que “encarnó un coraje y una determinación sin igual”.

“Para nosotros en Namibia, el comandante Fidel Castro es un héroe consagrado. Hoy nadie puede hablar de la libertad en África Austral sin mencionar a Cuba”.

El discurso se detuvo entonces en el capítulo más emotivo: la participación cubana en la lucha por la independencia de Namibia y el fin del apartheid en Sudáfrica. “Se narran historias cargadas de memoria viva de combatientes internacionalistas de Cuba que lucharon hombro a hombro con namibianos y angolanos bajo la dirección de la SWAPO”, relató. “El objetivo era salvar la independencia de Angola y garantizar que SWAPO tuviese una posición fuerte para garantizar la lucha armada”.

El orador recordó el inicio del camino heroico con la Operación Carlota en 1975, nombrada así en honor a una mujer africana excepcional que, siendo esclava, luchó contra la opresión colonial en Cuba.

“La Operación Carlota duró 16 años”, señaló, y subrayó que aquellas batallas heroicas resultaron en la independencia de Namibia en 1990. Pero el impacto fue aún mayor: “Esas batallas, como Sam Nujoma confirmara, también permitieron el fin del apartheid en 1994, que llevó al gobierno a Nelson Mandela y al Congreso Nacional Africano, el primer gobierno negro en Sudáfrica, y Cuba hizo eso posible”.

El enviado namibio dedicó un espacio especial a la Batalla de Cuito Cuanavale, descrita como “la última fase de la Operación Carlota", que “destrozó el mito militar de la Sudáfrica del apartheid. “Hoy la Operación Carlota ocupa una página honorable, limpia y brillante en la historia de la solidaridad entre los pueblos y en la historia del internacionalismo", afirmó. Y concluyó con una frase que resonó con fuerza entre los presentes: “Cuito Cuanavale es la llama eterna que nunca morirá”.

El representante cerró su intervención destacando el vínculo de solidaridad entre ambos pueblos: “Puede estar a más de 11 000 km de distancia, pero para nosotros en Namibia ese vínculo de solidaridad entre nuestras naciones es inseparable”.

(Tomado de Cubadebate)

 

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