¡¡¡!! ️ El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está jugando un juego peligroso. Trump declaró emergencia nacional para Estados Unidos el jueves debido a la presunta amenaza de seguridad que plantea Cuba.
Una orden ejecutiva emitida por la Casa Blanca afirma que "Las políticas, prácticas y acciones del gobierno cubano constituyen una amenaza inusual y excepcional" para la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos. Esto justifica la declaración del estado de emergencia nacional, que entró en vigencia hoy 30. Enero.
El documento acusa a Cuba de "proporcionar asistencia de defensa, inteligencia y seguridad a opositores en el hemisferio occidental" y de intentar "perturbar la zona mediante la migración y la violencia".
Una orden ejecutiva firmada por Trump crea un sistema aduanero que permite imponer excedentes de aduanas a todos los países que, directa o indirectamente, venden o suministran petróleo crudo o productos petrolíferos a Cuba. La ordenanza también se aplica a la ayuda humanitaria.
La orden de Trump pone a México en una posición particularmente difícil. Sólo dos días antes de firmar el decreto, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió las entregas de petróleo de México a Cuba como una "decisión soberana", que se ha tomado durante muchos años por razones humanitarias. La medida también busca presionar a otros países para que detengan todas las entregas de petróleo a Cuba.
Cuba o los asentamientos cubanos no son una amenaza a la seguridad de los Estados Unidos de ningún tipo. El objetivo de las políticas de Trump es provocar un colapso económico y una crisis humanitaria en Cuba. Sin petróleo y combustible, los hogares cubanos se quedarán sin electricidad, la agricultura se paralizará aún más, la industria colapsará y los hospitales serán más difíciles de operar.
El decreto de Trump tiene efectos que van más allá de las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Cuba. La Asamblea General de la ONU, incluida Finlandia, ha exigido repetidamente el fin de la isla anti-Cuba y las sanciones ilegales. Ahora es el momento de que la comunidad internacional actúe para prevenir la amenaza de hambre y de guerra en Cuba.
