La Habana, junio de 2026.- El Instituto del Mundo Negro para el Siglo XXI (Institute of the Black World 21st Century, IBW21) y el Diálogo de Unidad Panafricana (Pan-African Unity Dialogue, PAUD) lideraron una delegación solidaria que visitó Cuba del 26 al 30 de mayo, integrada por líderes de los movimientos por los derechos civiles y humanos, organizaciones comunitarias, sectores religiosos, empresariales, profesionales, culturales y medios de comunicación de Estados Unidos.
El grupo sostuvo intercambios con autoridades gubernamentales, profesionales de la salud, académicos, líderes comunitarios y representantes de diversas instituciones cubanas.
Los participantes constataron de primera mano los severos efectos que las medidas coercitivas unilaterales impuestas por el Gobierno de los Estados Unidos tienen sobre la vida cotidiana del pueblo cubano, particularmente en sectores esenciales como la salud, el transporte, los servicios públicos y la alimentación.
En un comunicado posterior a la visita https://ibw21.org/news/press-release/ibw-paud-cuba-delegation-communique-may-2026/ , la delegación destacó el impacto de las restricciones al suministro de combustible y otras sanciones económicas sobre el funcionamiento de hospitales, escuelas y servicios comunitarios, así como sobre las condiciones de vida de la población. Al mismo tiempo, reconoció la resiliencia del pueblo cubano, el compromiso de sus profesionales de la salud y la labor de organizaciones comunitarias que continúan apoyando a los sectores más vulnerables.
Durante su estancia en Cuba, la delegación sostuvo encuentros con el miembro del Buró Político y presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Esteban Lazo Hernández; con el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío Domínguez; y fue recibida por el Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.
Los visitantes también intercambiaron con especialistas e investigadores dedicados al estudio de la herencia africana y la lucha contra la discriminación racial, así como con representantes de proyectos comunitarios y centros culturales.
Como resultado de la visita, los participantes estadounidenses propusieron fortalecer las acciones de solidaridad con Cuba, ampliar los esfuerzos de asistencia solidaria y promover una mayor educación pública en Estados Unidos sobre las consecuencias del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto contra la Isla.
Asimismo, la delegación expresó su apoyo a la normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos sobre la base del respeto mutuo, la no injerencia y el diálogo, e instó a retomar los avances alcanzados durante el proceso de acercamiento bilateral iniciado en 2014.
La visita reafirmó la voluntad de continuar fortaleciendo los vínculos de solidaridad entre los pueblos de Cuba y Estados Unidos, especialmente entre las comunidades afrodescendientes de ambos países.
