El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, denunció una nueva medida del Gobierno de Estados Unidos contra el Banco Internacional de Comercio S.A. (BICSA), que calificó como otra acción agresiva dirigida a asfixiar la economía cubana.
El canciller defendió la legitimidad de la entidad bancaria y de sus operaciones nacionales e internacionales, al afirmar que se trata de «un banco absolutamente legítimo y cuyas transacciones en Cuba y en el mundo son también absolutamente legítimas».
Bruno Rodríguez sostuvo que esta medida demuestra el empeño de Washington por intensificar las restricciones económicas contra la Isla y limitar sus posibilidades de realizar transacciones financieras.
En su denuncia, calificó la política estadounidense como un "castigo colectivo contra el pueblo de Cuba" y advirtió sobre el propósito de "cerrar toda válvula" a la economía cubana.
