Compañero Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Partido Comunista y Presidente de la República de Cuba.
Demás dirigentes de nuestro Partido y Gobierno presentes.
Los nuevos jefes de Misión aquí reunidos hemos sido designados para desempeñar funciones en el Servicio Exterior en momentos en que Cuba enfrenta un alto riesgo, en su conflicto con nuestro histórico enemigo, ahora dirigido por el gobierno más inepto, corrupto y carente de toda ética y moral que se recuerde.
Como parte de sus acciones contra nuestro pueblo, la administración estadounidense apela sin reservas a todo género de mentiras y calumnias; a un bloqueo recrudecido, a un cerco energético y a un castigo colectivo con el que pretenden rendirnos y provocar un estallido interno.
En casos previos de agresiones imperialistas por Estados Unidos, su gobierno ha tratado de demonizar a los máximos dirigentes del país como paso previo a la agresión militar. Contra Cuba tratan de demonizar a todo un pueblo, de mancillar su historia y su reconocido prestigio internacional. Tildan nuestro ejemplo de amenaza a su cacareada seguridad nacional, ahora con planes e ideas que harían palidecer a los entonces paladines de los postulados macartistas y hooverianos.
Elaboran y fabrican “listas” que, en la práctica, por su desmedida falacia y clara intención de atacar a la Revolución, devienen poco a poco en distinciones de dignidad. A no dudar, pronto también incluirán a los caídos por Cuba, si se detienen a considerar la frase del poeta “nuestros muertos alzando los brazos, la sabrán defender todavía” que en su torpeza y miopía pudieran tildar de llamado a la acción revolucionaria.
Cumpliremos nuestras misiones representando a un país ahora sin corriente, pero dotado de la luz propia que dimana de su ejemplo, de la historia, de nuestros héroes y mártires, no solo en defensa de nuestra soberanía nacional, sino también en el cumplimiento de las misiones encomendadas, como ocurriera con los 32 gloriosos compañeros caídos hace escasos meses.
No cejaremos en el empeño de cumplir las tareas encomendadas a nuestras misiones, con el pie siempre en el estribo, apoyando la gestión económica en el exterior, ahora orientados a romper el cerco energético, detener una eventual agresión militar, erosionar el bloqueo, y promover por todas las vías las trasformaciones económicas y sociales en cuya implementación tenga incidencia el sector externo, prestando especial atención en tal sentido, a todo cubano en el exterior que se sienta patriota y ame esta tierra.
De igual forma, seguiremos cultivando las relaciones de amistad con Cuba, y nuestra tradicional solidaridad con las causas nobles. Concentraremos esfuerzos en desarrollar las relaciones políticas y de hermandad con partidos y organizaciones en el mundo, con los movimientos progresistas y con todos aquellos que, en cualquier lugar, simpatizan y apoyan la causa de la Revolución Cubana.
Mantendremos la batalla constante en redes digitales y en todas aquellas fuentes de información donde logremos colocar nuestra verdad y desmentir las acusaciones contra Cuba.
En vísperas de un nuevo aniversario del Día de la Rebeldía Nacional y ante la máxima dirección de nuestro país, juramos llevar adelante nuestras misiones, preservar y desarrollar nuestra diplomacia revolucionaria, inspirados en el ejemplo de quienes nos han antecedido en estas funciones, de nuestro Canciller de la Dignidad y del artífice de la política exterior revolucionaria, nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en el centenario de su natalicio.
Llevaremos adelante la diplomacia revolucionaria, pero sin margen a dudas y si resultara necesario, si el enemigo imperial se decidiera a agredirnos militarmente, estamos dispuestos a cambiar la diplomacia revolucionaria por el plomo revolucionario, porque plomo y fuego encontrarán si se atreven.
Viva la Revolución Cubana!
Viva el inmortal ejemplo de nuestro Comandante en Jefe en el año de su centenario y por siempre!
Patria o Muerte, Venceremos
(Cubaminrex)
