Queridos amigos, queridos camaradas:
En nombre del Partido Comunista Francés y de su secretario nacional, Fabien Roussel, les transmito nuestros saludos fraternales y nuestro agradecimiento por su acogida.
Estar reunidos aquí, con motivo del centenario del natalicio de Fidel Castro, es un momento de enorme trascendencia política.
Honrar a Fidel Castro es mantener vivo el legado de un hombre comprometido con la soberanía de los pueblos, la justicia social, la paz y el internacionalismo.
Es también defender el legado de la Revolución cubana, símbolo de resistencia, dignidad y esperanza para los pueblos que luchan por su emancipación.
A quienes dicen que las ideas de la Revolución cubana y Cuba estarían en el origen de las revueltas populares en el mundo, les decimos que son el hambre, las desigualdades, el racismo, las guerras, la austeridad y las injusticias las que llevan a los pueblos a levantarse por su dignidad.
Ningún pueblo debe sufrir dominación, presiones o injerencias cuando elige libremente su destino.
El bloqueo impuesto al pueblo cubano desde hace décadas constituye una violación del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas. Pesa sobre la vida cotidiana de los cubanos, obstaculiza su desarrollo y pone en entredicho su decisión soberana.
Frente a esta injusticia, el Partido Comunista Francés actúa.
En Francia se ha puesto en marcha una gran campaña de solidaridad con Cuba, que reúne hoy a numerosas organizaciones.
En todo el país se llevan a cabo movilizaciones y acciones concretas, particularmente mediante el envío de contenedores con material médico.
Quiero saludar a todas y todos quienes hacen posible esta solidaridad, así como a Otto Vaillant Frías, embajador de Cuba en Francia, por su compromiso a nuestro lado.
Quiero también saludar al Partido Comunista de Cuba y al gobierno cubano, que se apoyan en la resistencia del pueblo cubano.
Esta movilización demuestra que el internacionalismo no es una idea abstracta: es una práctica concreta al servicio de los pueblos.
Fabien Roussel se ha dirigido al Presidente de la República Francesa para que nuestro país alce una voz clara en favor del levantamiento del bloqueo, de la retirada definitiva de Cuba de la lista de Estados que apoyan el terrorismo y del respeto al derecho del pueblo cubano a vivir libre y dignamente.
Porque esta lucha trasciende las fronteras de Cuba.
Ninguna potencia debería poder decidir qué países pueden comerciar, desarrollarse o acceder a bienes esenciales.
El derecho internacional debe aplicarse en todas partes y para todos.
Nuestra solidaridad no conoce fronteras.
Reafirmamos nuestra solidaridad con el pueblo palestino, víctima de un verdadero genocidio. Exigimos un alto el fuego duradero, el respeto del derecho internacional, el fin de la ocupación y el reconocimiento pleno del Estado de Palestina junto al Estado de Israel.
Es la batalla contra la doctrina Monroe y por la soberanía de los pueblos de América Latina.
Es la batalla contra el neocolonialismo, por la soberanía de los pueblos de África, por la paz en Ucrania y por la construcción de un espacio de seguridad colectiva en Europa.
Es también la batalla contra el capitalismo y el imperialismo, por la emancipación social y democrática, la igualdad de derechos, los derechos de las mujeres y la protección de nuestro planeta y del clima.
En un mundo marcado por las guerras, las tensiones, el fascismo y las lógicas imperialistas, nuestra responsabilidad es inmensa.
Debemos profundizar nuestra solidaridad con Cuba, reforzar nuestras acciones comunes y unir nuestras fuerzas por la paz, contra la agresión imperialista y por el respeto del derecho internacional.
Como decía José Martí: «La patria es la humanidad».
Esta frase resume lo que nos reúne hoy.
El Partido Comunista Francés seguirá estando al lado del pueblo cubano y de todos los pueblos que luchan por su libertad.
Porque la solidaridad y el internacionalismo están en el centro de nuestro compromiso.
Porque ningún pueblo debe quedar solo frente a la injusticia.
¡Viva la Cuba socialista!
¡Viva la solidaridad internacionalista!
¡Viva la amistad entre los pueblos!
