Con la presencia del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, los Ministros de Relaciones Exteriores y Jefes de delegaciones de los países miembros del ALBA-TCP, reunidos en La Habana en ocasión del XVIII Consejo Político, aprobaron una Declaración Final en la que expresan su preocupación por la agresiva escalada contra Nuestra América Autor: Bertha Mojena Milián | internet@granma.cu 21 de mayo de 2019 Con la presencia del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, los Ministros de Relaciones Exteriores y Jefes de delegaciones de los países miembros de la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), reunidos en esta capital en ocasión del XVIII Consejo Político, aprobaron una Declaración Final en la que expresan su preocupación por la agresiva escalada contra Nuestra América, las acciones contra la paz y la seguridad regionales y especialmente las amenazas del uso de la fuerza contra la República Bolivariana de Venezuela. En la declaración se precisa que estas amenazas constituyen peligros para la paz regional en oposición a los preceptos contenidos en la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz y se destaca la resistencia del Gobierno y pueblo venezolanos frente a la injerencia externa y las medidas coercitivas unilaterales contra su país. De igual forma, se renueva el apoyo al Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros, la Revolución bolivariana y chavista y la unión cívico-militar de su pueblo, se respalda la iniciativa del «Mecanismo de Montevideo» y se rechaza la vulneración de la inviolabilidad de los locales de las misiones diplomáticas, en total violación de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas. El documento ratifica el apoyo de los países miembros del alba-tcp al proceso de diálogo y negociación del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de Nicaragua y el rechazo de la conducta injerencista del Gobierno de ee. uu. y la Organización de Estados Americanos (OEA). Igualmente, se repudia la Doctrina Monroe, viejo reflejo de la ambición hegemónica e imperialista de Estados Unidos sobre las tierras y los pueblos de América y se reclama el apoyo de la comunidad internacional para el levantamiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba y la decisión del gobierno de ¬ee. uu. de activar el Título iii de la Ley Helms-Burton. Además se abordó la necesidad de fortalecer la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) como mecanismo de concertación política regional. Los países miembros del alba también saludaron la aprobación de la nueva Constitución de la República de Cuba. En la Declaración se respalda la presidencia Pro Témpore de Bolivia al frente de la Celac y se reafirma el apoyo al pueblo y Gobierno de ese Estado plurinacional a una salida al mar con soberanía. Los integrantes del ALBA-TCP ¬rechazaron las medidas adoptadas contra los hermanos países caribeños, considerándolos jurisdicciones no cooperativas, a la vez que se acompaña su reclamo de compensación y justicia reparadora por el genocidio de la población nativa y los horrores de la esclavitud y la trata de esclavos. En el documento defendido en La Habana también se acoge la celebración del 25 al 28 de julio del presente año, del XXV Encuentro del Foro de Sao Paulo en Caracas, Venezuela, espacio que contribuirá al diálogo constante entre las fuerzas políticas progresistas y los movimientos sociales de la región. El XVIII Consejo Político igualmente defendió la realización de la Reunión Ministerial del Buró de Coordinación del Movimiento de Países No Alineados, a celebrarse en la República Bolivariana de Venezuela, del 20 al 21 de julio de 2019. El secretario ejecutivo del ALBA-TCP, David Choquehuanca, resaltó al final del encuentro que este mecanismo de integración regional tiene que levantarse con identidad propia y con un pensamiento descolonizador que permita que la cultura de la vida y de la paz prevalezca. Aseguró que hay que defender y construir el camino noble de la integración, de los que buscan justicia, de la verdad, velar más por el «nosotros» y menos por el «yo» y trabajar todos juntos contra el neoliberalismo, la guerra y el saqueo de recursos, y así defender las soberanías, la paz y la integración frente a la dominación y el sometimiento. OTROS ASPECTOS DEL EVENTO América Latina y el Caribe en la hora del recuento y de la marcha unida contra las amenazas imperiales La Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) confirmó este martes en La Habana, por qué es considerada un baluarte del respeto y la defensa de los pueblos de la región Autor: Bertha Mojena Milián Al iniciarse el XVIII Consejo Político de de la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla dio la bienvenida a los participantes y ratificó que ese mecanismo de integración está para defender los postulados de América Latina y el Caribe como zona de paz, frente a lo cual se alza la patria grande de Bolívar y Martí. Rodríguez reiteró que la proclama aprobada en La Habana es una plataforma de defensa de los principios del derecho internacional contra la guerra, a favor de la paz, la defensa de la soberanía y para favorecer los intereses legítimos de nuestros pueblos, de las grandes mayorías. Aseguró que las amenazas del uso de la fuerza contra Venezuela constituyen el más grave peligro para la paz y la estabilidad regional. «Rechazamos todo tipo de intervención en Venezuela y decidimos defender la paz, frente a las presiones del gobierno estadounidense y las sanciones económicas», dijo. El Canciller cubano precisó que frente a los fracasos de la estrategia de Washington contra Venezuela habrá que unir las fuerzas para denunciar las amenazas, defender la paz en el hemisferio y en el mundo, para evitar otra aventura militar imperialista en la región. Ratificó la oposición a las medidas coercitivas unilaterales que generan graves consecuencias y daños humanitarios a los venezolanos y el respaldo a las iniciativas de diálogo como el Mecanismo de Montevideo, que contará con el respaldo de los pueblos apegados a la carta de las Naciones Unidas y al derecho internacional. Aseguró que hay que contribuir a que los venezolanos hallen sus propias soluciones porque es inadmisible la imposición de modelos políticos bajo presión, amenazas, chantajes y mucho menos presiones militares, y que hay un amplio movimiento internacional en defensa de la paz y en contra del uso de la fuerza. Convocó a las organizaciones y movimientos sociales, gremiales, sindicatos..., para ejercer influencia en los gobiernos para oponerse al intervencionismo estadounidense y calificó de admirable la resistencia del pueblo bolivariano. Reiteró que Cuba continuará prestando sus servicios de colaboración en Venezuela y nuestros colaboradores estarán siempre allí, donde más se necesite, junto a ese hermano pueblo. El Canciller cubano resaltó que no debe subestimarse el poder de articulación de nuestros pueblos, la fuerza de la denuncia y el papel de la verdad. Y que Cuba comparte la voluntad de fortalecer la comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y apoya la presidencia pro-témpore de Bolivia. Llamó a contribuir a la organización de las fuerzas políticas, movimientos indígenas, de mujeres, sindicatos y movimientos sociales, de artistas, académicos, científicos, intelectuales, para apoyar el venidero Foro de Sao Paulo a celebrarse en julio próximo en Caracas y las reuniones de sus grupos de trabajo. Condenó también el empleo de métodos para derrocar a Nicaragua y a su gobierno legítimo y aseguró que el alba -tcp es y será un núcleo de resistencia que respaldará siempre a los pueblos de la región, y que en Fidel y Chávez encontraremos las enseñanzas y los pensamientos que inspirarán nuestra acción común. EE.UU. pretende rendir por hambre y sufrimiento al pueblo venezolano Durante su intervención en esta sesión del xviii Consejo Político del ALBA-TCP, el canciller venezolano Jorge Arreaza precisó que «cuando un gobierno como el de Estados Unidos y su élite dominante expone una doctrina anacrónica, vetusta, sin sentido, una doctrina que fue enarbolada a principios de la segunda década del siglo xix, en 1823, y que hoy, en el siglo xxi, se le de vigencia a esa Doctrina Monroe, es en verdad para levantar las alarmas de los pueblos y los gobiernos». Aseguró que es inaceptable para la élite dominante que haya en el continente un proceso de liberación. Denunció la agresión del Gobierno colombiano contra Venezuela a pesar de los problemas internos que tienen, amparados por la Casa Blanca. Y que no se trata solo de un bloqueo, sino de una persecución, un robo financiero que solo perjudica al pueblo venezolano, porque aún teniendo los recursos no se puede pagar a instituciones de salud en el exterior para la operación a niños venezolanos o para importar vacunas por las limitaciones impuestas por bancos en diferentes países europeos. «Ellos pretenden generar sufrimiento y que el pueblo sufra y derroque al propio gobierno», dijo. Reiteró que su país está en paz, no hay guerra, no hay enfrentamientos, que el pueblo venezolano está trabajando, estudiando, produciendo. Ante todo que prevalezca el diálogo y la paz El canciller de El Salvador, Carlos Castaneda, expresó que su país –que en calidad de invitado ha tenido el privilegio de ser parte de este foro tan importante para los destinos de la región– ve con preocupación la situación de las sanciones unilaterales y amenazas a naciones hermanas para dividirnos y acabar con lo que se ha hecho en materia de integración para nuestros pueblos y respalda todas las iniciativas que promuevan una salida pacífica sobre la base del respeto, la solidaridad y el consenso. «Estamos convencidos de que la región tiene que tomar las herramientas necesarias para superar los retos y desafíos que enfrenta», precisó. «Somos testigos de los fuertes y constantes desafíos que ha enfrentado esta región, incluyendo una gran agresión a los principios del derecho internacional, reconocidos a nivel mundial y que se encuentran plasmados en diferentes instrumentos internacionales como la Carta de las Naciones Unidas, por lo que hemos alzado nuestra voz para denunciar estos hechos y pedir que prevalezca el respeto a la soberanía nacional y la no intervención en los asuntos internos, la promoción de la paz y la seguridad internacional, los cuales constituyen la piedra angular para nosotros como naciones hermanas y con el resto del mundo». El representante de Nicaragua, Paul Osquit, detalló varios puntos que describen la situación actual de la región, caracterizada por las amenazas, los intentos desestabilizadores, las sanciones unilaterales. Recordó que a Cuba, Venezuela y Nicaragua, a pesar de ser procesos diferentes, los une la defensa histórica de la soberanía, la autodeterminación y la construcción de sus proyectos políticos según sus propias decisiones. Dijo que la defensa de estos países debe extenderse a todos los demás. «Hoy somos nosotros, mañana puede ser otro», advirtió. Describió que estamos en un momento complejo, donde las relaciones entre Estados no son fáciles a nivel mundial y en el contexto regional vemos un ataque a los países progresistas, una amenaza real desde los poderes imperiales para hacer que nuestros países desaparezcan, pero «los pueblos siempre han sabido salir adelante y el esfuerzo de nuestros pueblos nos ha llevado siempre a grandes triunfos y nosotros estamos seguros de que sabrán reponerse». De igual forma, el canciller de Bolivia, Diego Parys Rodríguez, transmitió el afecto y el cariño del pueblo boliviano para el resto de las naciones de América Latina y el Caribe, afirmó que la Celac es una gran oportunidad para todos y que su país está comprometido en las luchas de nuestros pueblos. Expresó también su solidaridad ante los ataques contra Venezuela, cuando parece que todas las fuerzas de la derecha del continente se han unido para ahogarla financieramente y que su pueblo se levante contra su gobierno, por lo que la única vía para la solución de esa situación es el diálogo. «No existe otra». Ratificó, además, su apoyo al Mecanismo de Montevideo, diálogo con y para los venezolanos y calificó como fructífero lo impulsado por el Gobierno de Nicaragua en momentos complejos y los avances de Cuba y su nueva Constitución, con esa vocación solidaria que la caracteriza. Logros del ALBA TCP El ALBA, tan esperanzadora como necesaria El nacimiento del ALBA, en diciembre de 2004, constituyó, sin duda alguna, una de las expresiones de unidad y solidaridad más grandes que recuerde la historia latinoamericana y caribeña Autor: Elson Concepción Pérez Fidel como discípulo de José Martí, a 22 días del triunfo revolucionario de 1959, y en su primera visita a Caracas, exponía un pensamiento integracionista, válido para hoy y para todos los tiempos: «Quiero que el concepto patria tenga mayor alcance, que al decir patria nos estemos refiriendo a la gran América que componen nuestras pequeñas patrias». Quedaba muy claro que el visionario Fidel pensaba y se proponía construir esa Patria grande, sueño frustrado durante más de cien años de colonia y república mediatizada. El nacimiento del ALBA, en diciembre de 2004, constituyó, sin duda alguna, una de las expresiones de unidad y solidaridad más grandes que recuerde la historia latinoamericana y caribeña. El ALBA es una institución tan esperanzadora como necesaria, y debe constituir un patrimonio único, al que hay que cuidar, afianzar y saber defender. Renunciar a la unión en estos tiempos es la peor acción que puedan cometer hombres y gobiernos, pues le harían con ello el juego vil al imperio que nos acecha, agrede y quiere volver a conquistarnos aplicando recetas colonialistas como la Doctrina Monroe. Aquella rúbrica de dos de los hombres más sobresalientes de los siglos xx y xxi americanos, Fidel y Chávez, escenificada en Cuba el 14 de diciembre de 2004, muy pronto comenzó a dar frutos. Cinco años después, el 19 de octubre de 2009, escribió Fidel en una de sus Reflexiones: «El ALBA, creado por la República Bolivariana de Venezuela y Cuba, inspiradas en las ideas de Bolívar y Martí, como un ejemplo sin precedentes de solidaridad revolucionaria, ha demostrado cuánto puede hacerse en apenas cinco años de cooperación pacífica». De ese principio irradiaron las misiones médicas de cientos de miles de galenos cubanos que han prestado sus servicios valiosos en los más intrincados espacios geográficos de América Latina, el Caribe, África y Asia. Recordarán para siempre, los pueblos ecuatoriano, nicaragüense y otros, aquella misión de especialistas cubanos que hizo el estudio genético para luego emprender la batalla mayor de rehabilitar discapacitados o favorecer la cura y mejorar la calidad de vida entre cientos de miles de hijos de los desposeídos de este mundo. Ante el impresionante avance de planes y programas de salud, educación, cultura, deporte y otros, Fidel, en la primera graduación de la Escuela Latinoamericana de Medicina, el 20 de agosto de 2005, expresaba: «Cuanto he dicho es, sin embargo, pálido al lado del colosal movimiento de formación de médicos de vanguardia que a la luz del alba bolivariana están llevando a cabo Venezuela y Cuba. De esta forma, y en pleno desarrollo de la Misión Barrio Adentro, concebida por el Presidente Hugo Chávez, 22 043 bachilleres venezolanos cursan (en el año 2005) estudios premédicos en los 7 898 consultorios de Barrio Adentro, en estrecha cooperación con los ministerios venezolanos de Enseñanza Superior y Salud Pública. El 3 de octubre iniciarán los estudios del primer curso de Medicina. En solo diez años se graduarán 40 000 por esta vía». Hasta septiembre de 2018 la Misión Milagro había realizado 5 millones 600 000 operaciones, en 37 países. A través del Programa cubano Yo sí puedo, hasta febrero de 2019 se habían alfabetizado a más de 10 millones de personas de 32 países, y tres naciones ya han sido declaradas libres de analfabetismo. El ALBA, no importa las tempestades ni alguna que otra flaqueza, es el corazón de la unidad y la solidaridad entre nuestros pueblos, y como tal debemos defenderla y consolidarla. Principales Logros: Alto nivel de concertación política en organismos regionales y multilaterales, en defensa de los principios del derecho internacional, los postulados de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz y la solidaridad mutua. Tres países de Nuestra América fueron declarados «Territorios Libres de Analfabetismo»: (Venezuela (2005), Bolivia (2008) y Nicaragua (2009). La Misión Milagro ha devuelto la vista de forma gratuita a más de cinco millones de personas. Adicionalmente ha ofrecido una cifra superior a 27 millones de consultas oftalmológicas y ha entregado más de 41 millones de lentes. La Misión Milagro ha privilegiado principalmente a personas de bajos recursos que nunca antes recibieron atención médica por sus afecciones oftalmológicas. Como parte del Estudio Clínico Genético Psicosocial de Personas con Discapacidad, se ha identificado a más de un millón de personas que se encontraban desprotegidas en seis países. Se ofreció más de dos millones de consultas y entregó más de 1 millón de ayudas técnicas como prótesis. El Estudio Clínico Genético Psicosocial de Personas con Discapacidad, como programa, también ha integrado a los pacientes a la sociedad, sin discriminación, a la par que promueve sus potencialidades individuales. Más de 2 000 jóvenes procedentes de América Latina, el Caribe y África se forman como médicos comunitarios de profunda vocación social y una alta preparación científica, técnica, ética y humanística en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) con sedes en Cuba y Venezuela. Se realizaron cuatro ediciones de los Juegos Deportivos del ALBA con la participación de más de 10 000 atletas de 31 naciones. Como consecuencia del terremoto del 12 de enero de 2010 en Haití, los países del alba-tcp aprobaron un plan de acción y contribuyeron a la reconstrucción y fomento del desarrollo del hermano país caribeño en las áreas de la salud, finanzas, energía, agricultura y soberanía alimentaria, educación, construcción, seguridad, transporte y logística. La Alianza se ha propuesto la construcción y consolidación de un Espacio de Interdependencia, Soberanía y Solidaridad Económica a través del Tratado de Comercio de los Pueblos, el Sucre y el Banco del ALBA. Firme condena del alba al genocida bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba.
