Estamos con el pueblo cubano
El criminal bloqueo económico, comercial y financiero que los Estados Unidos impone a Cuba desde hace más de 60 años se ha endurecido aún más durante la pandemia, que está teniendo efectos cada vez más devastadores en la economía del país. Los efectos asfixiantes del bloqueo sobre la economía cubana están causando profundos problemas en dos áreas en particular, la producción de energía y el suministro de alimentos.
Ante los ojos del mundo, el pueblo cubano y su voluntad revolucionaria tratan de ser domados por una crisis energética y el hambre que amenazan todo el funcionamiento económico y la vida social.
Las terribles intenciones de esta política genocida, que pone el riesgo de condenar a la población a la miseria para destruir la revolución cubana, han vuelto a ponerse de manifiesto en los últimos días.
Los cubanos, justificadamente frustrados por las consecuencias de esta política, que dificulta cada vez más todos los aspectos de la vida cotidiana, y deseosos de expresar sus expectativas de soluciones más eficaces a los problemas a los que se enfrentan, han organizado manifestaciones callejeras en algunos barrios de Santiago de Cuba. Estas manifestaciones, a las que los representantes centrales y locales del gobierno revolucionario cubano, como parte de sus responsabilidades, mostraron inmediatamente interés, acompañaron escuchando y desarrollando el diálogo, transmitieron y discutieron los esfuerzos de solución en curso, fueron inmediatamente tratadas de desvirtuar, manipular y convertir en ocasión de un levantamiento antirrevolucionario por las bandas contrarrevolucionarias anidadas en los Estados Unidos. La embajada de EE.UU. en La Habana también emitió mensajes interfiriendo abiertamente en los asuntos internos del país, exponiendo una vez más el enfoque político detrás del intento de convertir los problemas en una provocación.
El comportamiento de la embajada de los Estados Unidos una vez más desconoció todas las reglas y tendencias diplomáticas internacionales; pero más allá de todo esto, es hipócrita y descarado. Es inmoral que el gobierno de los Estados Unidos, que ha declarado claramente en sus documentos oficiales que el objetivo de la política de bloqueo es “empujar al pueblo cubano a la miseria y destruir así la revolución”, diga que le preocupan los derechos humanos del pueblo cubano.
Los Estados Unidos no tiene el derecho a decir ni una palabra o expresar “preocupación” por los derechos humanos del pueblo cubano sin abolir esta política de genocidio contra el pueblo cubano. Cualquiera que ignore la profundidad de la política de bloqueo impuesto a Cuba y no levante la voz para poner fin a esta terrible política no tiene la autoridad ética de hacer comentarios irresponsables y llegar a conclusiones abreviadas sobre la voluntad revolucionaria del pueblo y el gobierno cubano.
La unidad social del pueblo cubano, basada en los fundamentos de la transparencia, la sinceridad y la solidaridad, es capaz de encontrar su propia solución pacífica en estos días difíciles.
Como Partido Comunista de Turquía, condenamos las políticas inmorales de los Estados Unidos que someten cada día al pueblo cubano y a la revolución cubana a una nueva y difícil prueba, y expresamos una vez más nuestra convicción de que Cuba saldrá de esta prueba con unidad y progreso, como lo ha hecho con todas las luchas del pasado.
El Partido Comunista de Turquía está con el pueblo cubano y a su liderazgo revolucionario, el Partido Comunista de Cuba.
¡Abajo el bloqueo estadounidense!
¡Viva la unidad y voluntad revolucionaria de la Cuba socialista!
¡Viva la solidaridad revolucionaria internacional!
