1. Extraterritorialidad histórica del bloqueo: Desde su imposición por Kennedy en los años 60, las medidas coercitivas de EE.UU. contra Cuba siempre han tenido un componente extraterritorial (ejemplo inicial: prohibir productos con azúcar cubana a países que exportaran a EE.UU.).
2. Persecución constante a exportaciones cubanas: EE.UU. ha impedido durante décadas que empresas de terceros países utilicen níquel cubano en sus exportaciones hacia EE.UU., y ha perseguido inversiones y exportaciones cubanas mediante chantaje e intimidación.
3. Novedad de la orden ejecutiva del 1 de mayo: Lleva la extraterritorialidad a extremos inéditos: ahora la intimidación es directa y no requiere notificar a los afectados (cualquier empresa o banco con vínculos con Cuba puede ver sus activos en EE.UU. bloqueados sin previo aviso). Anteriormente, el alcance extraterritorial se aplicaba de una manera un poco más solapada.
4. Objetivo explícito de destruir la revolución: La medida revela que EE.UU. ya no necesita disfrazar su política con argumentos de derechos humanos, libre mercado o multipartidismo; su fin claro es tomar el control de Cuba a corto o mediano plazo.
5. Intento de aislar a Cuba del comercio y la banca internacional: La decisión busca sacar al país (una isla con economía abierta) del sistema financiero y comercial global, dejando al gobierno sin opciones para gestionar su economía.
6. Denuncia de la "mentira de la incompetencia": EE.UU. acusa al gobierno cubano de incompetencia, pero la verdadera causa de las dificultades es el bloqueo que impide ingresos por exportaciones, cobros por productos (tabaco, biotecnología) y pagos de insumos básicos (transporte, máquinas de hemodiálisis). Se trata de una política dirigida esencialmente a hacer disfuncional totalmente la economía del país. Lo que debiera hacer el gobierno de los Estados Unidos es demostrar nuestra competencia o nuestra incompetencia, simplemente eliminando este sistema de medidas coercitivas.
7. Política intensificada desde el primer mandato de Trump: Reinserción de Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, restricciones de viaje, activación del título III de la Ley Helms-Burton, y un compromiso de altos funcionarios estadounidenses (que han hecho su carrera diseñando y orquestando la política contra Cuba) para estrangular la economía y generar la mayor cantidad de carencias posibles en la población.
8. Estrategia de "hacer sentir culpable a la víctima": La política de Estados Unidos no solo busca que el pueblo cubano (incluido el gobierno) se sienta culpable, sino que también pretende causarle carencias extremas para, tras generar desesperación, impulsarlo o motivarlo a generar caos y desequilibrio social. Eso serviría como justificación para una agresión militar o una supuesta crisis humanitaria que propicie la intervención en nuestro país.
9. Contradicciones del gobierno estadounidense sobre el bloqueo petrolero: El Secretario de Estado niega la existencia de un "cerco petrolero", mientras que altos funcionarios (presidente, vocera de la Casa Blanca, secretario de Energía) han reconocido públicamente restricciones, falta de combustible y medidas punitivas. Ejemplos concretos: declaraciones del 16 de febrero, 30 de marzo, 15 de abril y posteriores.
10. Desconocimiento de la realidad cubana por parte de los círculos políticos estadounidenses: En EE.UU. hay un profundo desconocimiento de la historia de Cuba, de las convicciones, de la preparación ideológica del pueblo y de nuestro dirigente, así como de la capacidad que tenemos los cubanos para entender los riesgos y prepararse ante cualquier escenario, incluido el militar.
11. Preparación y alerta ante posibles acciones más agresivas: Aunque Cuba no desea la guerra, entiende que debe prepararse. La propia hoja informativa de la orden ejecutiva estadounidense incluye amenazas implícitas al recordar acciones contra Venezuela, Irán y otros países, mostrando su capacidad para repetirlas contra Cuba.
12. Fracaso de los plazos dados por EE.UU. para la caída de la revolución: El gobierno estadounidense ha dado continuamente plazos para que el sistema cubano implosione, pero no se han cumplido, por lo que intensifican las medidas coercitivas.
