Washington, 22 nov (Prensa Latina) Los viajeros estadounidenses tienen apetito por conocer Cuba, un destino hospitalario y seguro para los visitantes, destacó el Embajador de la Isla en esta capital, José Ramón Cabañas.
En ese evento, con sede en la Embajada cubana, participaron abogados y representantes de agencias de viajes de Washington D.C. y estados como Nueva York, Pensilvania, Maryland, Virginia, Carolina del Norte y Florida.
Cabañas criticó que la actual Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene entre sus objetivos impedir el contacto entre las sociedades de ambos países, reducir los lazos familiares y afectar el transporte de ida y vuelta.
Tales propósitos son parte de un programa que lo abarca todo, con un enfoque frenético por revertir las políticas del gobierno anterior de Barack Obama (2009-2017), explicó.
A finales de 2014, Cuba y Estados Unidos comenzaron un proceso de acercamiento para avanzar hacia la normalización de sus relaciones, pero tras la llegada de Trump al poder la situación cambió y Washington ha escalado en su agresividad hacia el país antillano.
Las medidas contra nuestro país han perjudicado a los cubanos y a los estadounidenses, y a los negocios de las dos partes, apuntó el embajador, quien recordó que la mayoría del pueblo de ambas naciones quiere el fin de la hostilidad hacia la isla.
Asimismo, subrayó en ese sentido el rechazo a la Ley Helms-Burton, que codifica el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba, y las restricciones que tienen los norteamericanos para ir libremente al país caribeño.
Pese a disímiles sectores en contra, Estados Unidos prohíbe a sus ciudadanos viajar a Cuba como turistas, y solo pueden hacerlo bajo una docena de categorías impuestas por el Gobierno.
De nuestro lado, continuaremos haciendo el mejor esfuerzo para desarrollar los vínculos, enfatizó Cabañas, antes de enumerar sitios atractivos para visitar en toda Cuba.
Los altos niveles de atención médica, educación, hospitalidad, seguridad y cultura se pueden encontrar en las 15 provincias cubanas, enfatizó, y recordó también el medio milenio que acaba de cumplir La Habana.
Krinsky recordó que el gobierno de Trump puso fin a los viajes pueblo a pueblo individuales y grupales, pero se mantienen los de apoyo al pueblo cubano, una modalidad que puede incluir esencialmente el mismo tipo de visitas, 'con la diferencia de que la Administración trata de canalizarlas más hacia el sector privado'.
Los viajes a la isla siguen abiertos, vibrantes y muy atractivos para muchas personas en Estados Unidos, remarcó el experto, cuyo bufete representa a Cuba en los asuntos legales relacionados con Estados Unidos desde 1960.
Además de referirse a la importancia de la categoría de apoyo al pueblo cubano, el letrado sostuvo que la de investigaciones profesionales también abarca un espectro amplio, y destacó que los colegios y universidades norteamericanas pueden continuar enviando a sus estudiantes a La Mayor de las Antillas.
Otro abogado estadounidense, Robert Muse, explicó que en el caso del apoyo al pueblo cubano, esa categoría implica una interacción con la sociedad civil.
Por eso, manifestó que no solo se cumple con los requisitos demandados por esa licencia cuando el viajero se aloja en casas particulares o come en restaurantes privados, sino también cuando, por ejemplo, visita una galería de arte, o interactúa con músicos, artesanos y productores agrícolas, entre otros.
La abogada Lonnie Pera, de la firma KMA Zuckert LLC, y experta en leyes y regulaciones de aerolíneas, señaló que aunque la Administración Trump decidió suspender a partir del 10 de diciembre próximo los vuelos comerciales a las demás provincias cubanas, continuarán hacia La Habana.
Además, recordó que no se ha revocado la autorización para los vuelos chárteres, que pueden dirigirse tanto hacia esa capital como a otros lugares del país caribeño.
Las cosas han cambiado, pero no tanto, dijo la especialista, quien apuntó, asimismo, que las limitaciones anunciadas desde junio de este año sobre los viajes a la Isla, entre ellas la eliminación de los vuelos comerciales a provincias, pueden ser revertidas.
Ese sentido, instó al público presente en el evento, conformado por representantes de agencias de viajes de diferentes estados del país, a escribir a sus miembros del Congreso con ese fin.
Recordó que por primera vez visitó La Mayor de las Antillas en 1999, cuando vivió experiencias que le hicieron dedicar su vida a los viajes a Cuba, y añadió que en ese momento se dio cuenta de que las ideas preconcebidas que tenía sobre ese país estaban erradas.
Cuba abre sus puertas a los estadounidenses, aseguró el experto, quien dijo que este es un gran momento para que individuos y agencias de viajes vayan al territorio caribeño, porque así lo permiten todavía las categorías aprobadas por el gobierno norteamericano, a pesar de las restricciones impuestas por la Administración de Donald Trump.
Por su parte, Mildred Díaz, de la agencia Invicta Group, sostuvo que en agosto pasado tuvo la posibilidad de participar en la convención de la Sociedad Estadounidense de Asesores de Viajes (ASTA, por sus siglas en inglés), realizada en Fort Lauderdale, Florida.
Apuntó que en esa cita muchas personas preguntaron si era legal visitar Cuba, lo cual evidencia la necesidad de educar a las agencias y turoperadores sobre las características de los viajes a la Isla, a donde sí es posible ir, aunque los norteamericanos no pueden hacerlo como turistas.
El pueblo cubano es maravilloso, resaltó Díaz, quien sostuvo que muchos viajeros que llegan a conocer La Mayor de las Antillas quieren repetir la experiencia una y otra vez.
Otros representantes de agencias de viajes que asistieron al seminario también llamaron a ampliar la información que existe en este país al respecto. 'Tenemos que salir y decirle al público estadounidense que Cuba es un lugar seguro, que vayan, lo vean, regresen y compartan su experiencia', afirmó uno de ellos.
Durante el evento, el Embajador cubano en Estados Unidos, José Ramón Cabañas, entregó un reconocimiento a Eben Peck, vicepresidente de ASTA, con motivo de haberse conmemorado en octubre del aniversario 60 de que esa sociedad celebró en Cuba su 29 convención anual.


