La estación National FM de la Corporación Namibia de Radiodifusión (NBC) trasmitió una entrevista realizada al embajador Sergio Vigoa de la Uz para su revista matutina “Novena Hora”, en la que abordó temas relacionados con la arremetida de la política del gobierno de Estados Unidos contra Cuba.
El diplomático cubano denunció que la situación económica actual de Cuba es una acumulación de 66 años de bloqueo de Estados Unidos y que se ha visto agudizada por el último decreto presidencial de Donald Trump que dispone aplicar aranceles a los países que pretendan suministrar combustibles y sus derivados a Cuba.
“Para cualquier economía de un país, sea grande o pequeña, el combustible es elemento vital para su funcionamiento. En el caso de Cuba que la generación eléctrica depende fundamentalmente de combustibles, al no recibirlo es imposible generar electricidad, lo que provoca muchas horas de apagones y el inestable funcionamiento de las industrias, los hospitales, las escuelas, la recolección de desechos sólidos, el bombeo de agua potable a la población o de gas manufacturado para la cocción de alimentos”, expuso.
Vigoa de la Uz apuntó que esta situación afecta a sectores importantes que garantizan el ingreso de divisas para afrontar compras en el mercado internacional; o la llegada de turistas a Cuba, en momento de la temporada más alta de turismo en el país. “Muchas líneas aéreas han tenido que interrumpir sus vuelos o hacer escalas no programadas en países cercanos para proveerse de combustible.
Es una situación muy delicada que tiene un efecto devastador en la población cubana porque no se presenta con bombardeos, pero sí podríamos catalogarlo como un genocidio silencioso”, aseveró.
A la interrogante del periodista de cómo cataloga la posición de Donald Trump que ha calificado a Cuba como "nación fallida", el embajador comentó que sus declaraciones y amenazas van en contra de la lógica internacional y del derecho internacional.
“Si realmente Cuba fuera una nación fallida, qué necesidad habría de someterla a constantes presiones para intentar estrangular su economía. No se podría hablar de una nación fallida si, a pesar de los más de 66 años de férreo bloqueo económico, financiero y comercial, Cuba mantiene indicadores sociales, de salud, educación, deportes y cultura similares y en algunos casos superiores a los de Estados Unidos.
“Cómo se puede hablar de un estado fallido que es capaz de enviar miles de trabajadores de la salud a prestar servicios en más de 60 países alrededor del mundo, como lo hace hoy en Namibia. Creo que el presidente de Estados Unidos debería concentrarse en los muchos problemas que tiene a lo interno en su país y dejar a Cuba vivir en paz”, apuntó.
El periodista de National FM se interesó en la posibilidad de un espacio real para la negociación con Estados Unidos y, de ser así, bajo qué términos podría tener lugar un diálogo, a lo que el diplomático respondió que Cuba siempre ha dejado el espacio para un diálogo respetuoso con el vecino del norte en temas como la inmigración ordenada y legal entre ambos países, la lucha contra el narcotráfico, la delincuencia internacional en la región, la respuesta común a desastres naturales que nos afectan, la seguridad aérea y marítima y otros.
“La única condición es que sea entre iguales y se respete la soberanía de Cuba, y su voluntad de desarrollar un sistema social elegido por la gran mayoría del pueblo cubano que lo refrendó en la aprobación de la nueva constitución de 2019 con casi el 87% de los votos emitidos. Nuestra soberanía es un bien muy preciado que los cubanos hemos sabido defender por muchos años. Esa es la única manera en la que podría haber un diálogo: respetuoso y constructivo”, aseveró Vigoa de la Uz.
El embajador explicó que la situación actual que está sufriendo el pueblo cubano es resultado, fundamentalmente, de la política hostil de los Estados Unidos hacia Cuba desde el mismo triunfo de la Revolución y tan temprano como el año 1960 en que un subsecretario de Estado elaboró un memorándum donde expresó que la manera de derrocar el gobierno de Cuba era ahogando su economía y, por ende, a su población.
“Es imposible pensar que una pequeña isla, sin grandes recursos materiales, que no posee armas nucleares ni capacidades militares ofensivas estratégicas, que no tiene una doctrina oficial de confrontación con Estados Unidos; pudiera significar una amenaza para esa potencia. En realidad esa declaración de emergencia nacional es un argumento falaz que busca justificar una agresión contra Cuba.
El diplomático cubano agradeció al pueblo y gobierno namibios por su permanente solidaridad con Cuba. “Siempre hemos contado con la voz de Namibia en los principales foros regionales e internacionales exigiendo el cese del bloqueo de Estados Unidos y denunciando el impacto que este tiene en la vida de los cubanos.
“Les aseguramos que una vez más la resiliencia y la dignidad de nuestro pueblo derrotarán las intenciones del gobierno de Estados Unidos de doblegar nuestra voluntad de construir, en paz, el país que hemos decidido”, concluyó.


