Wellington, 5 de mayo de 2026.- El Embajador de la República de Cuba en Nueva Zelanda, Luis Ernesto Morejón Rodríguez, y la Dra. Josephine Varghese, profesora de ciencias políticas de la University of Canterbury, ofrecieron el pasado 4 de mayo una conferencia en la Victoria University of Wellington, por invitación del Club Latino de esa casa de estudios.
El evento contó con una destacada participación de estudiantes, académicos y miembros de la asociación de amistad con Cuba en la capital neozelandesa, en un espacio de diálogo e intercambio sobre la realidad internacional contemporánea y la situación de Cuba.
Durante su intervención, el Embajador cubano agradeció la solidaridad internacional con el pueblo de Cuba y destacó las recientes movilizaciones masivas en la isla, en las que millones de ciudadanos reafirmaron su compromiso con la soberanía nacional y su proyecto social.
El diplomático abordó el complejo escenario internacional actual, caracterizado por la creciente inestabilidad, la normalización del uso de la fuerza y la expansión de medidas coercitivas unilaterales. Denunció el impacto del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba, incluyendo su recrudecimiento reciente y sus efectos en sectores sensibles como la salud, el transporte y la vida cotidiana de la población.
Asimismo, subrayó el carácter extraterritorial de estas medidas, que afectan no solo a Cuba, sino también a terceros países y actores internacionales, constituyendo una amenaza al derecho internacional y a la soberanía de los Estados.
El Embajador destacó la capacidad de resistencia del pueblo cubano, así como las potencialidades del país en ámbitos como los recursos naturales y el desarrollo científico, en particular en el sector biomédico. Igualmente, se refirió a las nuevas formas de confrontación en el ámbito digital y a la importancia de la solidaridad internacional, que hoy también se expresa en plataformas globales de comunicación.
Por su parte, la Dra. Varghese aportó un análisis académico sobre las dinámicas geopolíticas contemporáneas y la relevancia del pensamiento crítico en contextos de creciente polarización internacional.
El evento reafirmó el papel de las universidades como espacios esenciales para el diálogo, la reflexión y la construcción de alternativas basadas en la justicia, la soberanía y la cooperación internacional.
