La Embajadora de Cuba en Burkina Faso, Enith Pérez Retureta, participó en un conversatorio con jóvenes burkineses en el que se compartió la experiencia de Cuba en el desarrollo de la educación, la ciencia y las nuevas tecnologías, incluida la inteligencia artificial, así como las graves dificultades que enfrenta el país como consecuencia del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos.
Durante el intercambio, la Embajadora explicó que desde los primeros años de la Revolución la educación y la formación de niños y jóvenes fueron asumidas como una prioridad nacional, mediante la creación de escuelas, la alfabetización y la universalización de una educación gratuita y de calidad. En este contexto, se abordó también la figura del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en el año de su centenario, y su permanente preocupación por la educación, la ciencia, la formación de las nuevas generaciones y la creación de capacidades propias para el desarrollo del país.
La diplomática destacó que esta concepción mantiene plena vigencia en los esfuerzos de Cuba por aprovechar la ciencia, las tecnologías digitales y la inteligencia artificial en sectores como la educación, la salud y el desarrollo económico. Sin embargo, señaló que el bloqueo limita el acceso de Cuba a tecnologías, equipos, servicios, financiamiento y otros recursos indispensables para avanzar en estos ámbitos.
Asimismo, explicó que estas afectaciones se han agravado con el cerco energético, particularmente a partir de las medidas adoptadas desde el 29 de enero de 2026, que han profundizado las dificultades para garantizar combustible y electricidad, con consecuencias para el funcionamiento de servicios esenciales y para las condiciones necesarias para el desarrollo tecnológico.
El encuentro permitió un intercambio con los jóvenes sobre los desafíos y oportunidades de la inteligencia artificial y la importancia de desarrollar capacidades propias para poner los avances científicos y tecnológicos al servicio de las necesidades de cada sociedad. La experiencia cubana fue presentada como expresión de una apuesta sostenida por la educación y el conocimiento, incluso en condiciones de fuertes restricciones externas.
