Bamako, 21 de agosto de 2026.— La Coalición «Ensemble Pour Sauver le Sahel» (CPSS) organizó este jueves, en la Sala de Conferencias de la Prefectura de Kati, una ceremonia conmemorativa por el centenario del natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, bajo el lema «Fidel Castro: 100 años de dignidad y resistencia por un Sahel soberano».
El encuentro contó con la presencia de Issa Plea, primer adjunto al prefecto del círculo de Kati, quien representó al Prefecto; Viviana Hernández Fonseca, Embajadora de la República de Cuba en Mali; Barry Aminata Touré, Vicepresidenta del Consejo Nacional de la Sociedad Civil y Presidenta de la Coalition des Alternatives Africaines Dettes et Développement (CAD-Mali); así como dirigentes y miembros de la Coalition «Ensemble Pour Sauver le Sahel» (CPSS), otras autoridades locales, representantes de la sociedad civil, invitados y participantes interesados en reflexionar sobre la vigencia del pensamiento y la obra del líder histórico de la Revolución Cubana y sus vínculos con los desafíos actuales de los pueblos del Sahel. La iniciativa tuvo como propósito generar un espacio de intercambio sobre soberanía, independencia, solidaridad internacional y cooperación entre los pueblos. 
La Embajadora de Cuba ofreció una conferencia sobre soberanía y solidaridad internacional como pilares del legado de Fidel Castro. El programa contempló asimismo una intervención de Barry Aminata Touré, centrada en la solidaridad de Cuba con África, seguida de un intercambio con los participantes.
En sus palabras, el representante del Prefecto del Círculo de Kati destacó la dimensión universal de Fidel Castro y su condición de referente para los pueblos que luchan por defender su soberanía y ejercer plenamente su derecho a determinar su propio destino. Asimismo, subrayó los profundos vínculos de amistad, solidaridad y cooperación que unen a Mali y Cuba.
Por su parte, Barry Aminata Touré abordó la experiencia histórica de Cuba y las profundas transformaciones emprendidas por la Revolución Cubana, así como sus importantes conquistas sociales. Se refirió igualmente al carácter internacionalista de Fidel Castro y a la solidaridad de Cuba revolucionaria con los pueblos del mundo y, de manera particular, con África.
En ese contexto, ofreció un recuento de la cooperación entre Mali y Cuba, destacando el aporte cubano a la formación de recursos humanos y la presencia de la solidaridad cubana en ámbitos como la salud, el deporte y la enseñanza de las artes, expresiones concretas de una relación bilateral que trasciende la cooperación sectorial y se sustenta en una profunda amistad entre ambos pueblos.
Profundizó además sobre las graves consecuencias humanitarias del injusto bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos a Cuba, recrudecido en los últimos años, y exhortó a intensificar las acciones de solidaridad con el pueblo de la Isla caribeña.
La Embajadora cubana centró su intervención en la relación entre soberanía, internacionalismo y solidaridad, destacando que para Fidel Castro la soberanía debía defenderse de manera permanente en los ámbitos político, económico, científico, cultural e internacional. Recordó igualmente que la cooperación de Cuba con África no respondió a una lógica de dependencia, sino al propósito de compartir capacidades y conocimientos y reconocer a cada pueblo como sujeto de su propia historia.
Hernández Fonseca resaltó asimismo la profunda convergencia histórica entre Mali y Cuba. Recordó que las relaciones diplomáticas entre ambos países se establecieron en diciembre de 1960, cuando ambas naciones defendían su derecho a la autodeterminación, la independencia y la construcción de un proyecto nacional soberano. Señaló que esta convergencia constituye una de las bases de una amistad bilateral que se ha fortalecido a través de la cooperación, la formación, la cultura y la solidaridad.
Uno de los momentos centrales de la jornada fue el intercambio con los participantes, quienes formularon preguntas y compartieron reflexiones sobre el legado de Fidel Castro, la soberanía de los Estados, la cooperación internacional y las perspectivas de solidaridad entre los pueblos. Este diálogo permitió relacionar la experiencia cubana con las realidades y desafíos contemporáneos del Sahel.
Durante la actividad fue igualmente leída la Declaración del Buró Ejecutivo de la Coalición «Ensemble Pour Sauver le Sahel», a cargo de Fassery Traoré. El documento articuló su reflexión en torno a tres conceptos: dignidad, solidaridad y soberanía popular, presentando a Fidel Castro como una figura histórica vinculada a la defensa del derecho de los pueblos a la autodeterminación y estableciendo paralelos con las aspiraciones soberanistas expresadas actualmente en el espacio del Sahel.
La declaración destacó particularmente el internacionalismo cubano y la solidaridad de Cuba con África, así como la defensa de la soberanía económica, política y cultural de los pueblos. Concluyó con un llamado a fortalecer la solidaridad internacional y la integración de los países de la Alianza de Estados del Sahel.
En sus palabras finales, la Embajadora de Cuba agradeció a la CPSS por la iniciativa y destacó la riqueza de las intervenciones, del debate y de las contribuciones del público. Subrayó que el verdadero sentido del centenario no consiste únicamente en recordar a Fidel, sino en estudiar su pensamiento y extraer de su experiencia herramientas para comprender y transformar el presente.
En particular, llamó la atención sobre el papel de las nuevas generaciones. «La juventud no debe ser considerada simplemente como la heredera de un patrimonio político. Debe ser su protagonista, capaz de interpretar este legado y dar respuestas nuevas», afirmó, señalando que la generación del centenario de Fidel tiene ante sí sus propios desafíos en materia de soberanía, justicia social, dignidad y construcción de un orden internacional más justo.
Como colofón de su intervención, evocó las palabras del líder de la Unidad Popular chilena Salvador Allende: «Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción, incluso biológica», para afirmar que el centenario de Fidel constituye, ante todo, un llamado a las nuevas generaciones a pensar, actuar, resistir y construir.
La ceremonia concluyó reafirmando el valor de la memoria histórica y del diálogo entre los pueblos, así como la vigencia de los principios de soberanía, dignidad y solidaridad internacional que constituyeron ejes fundamentales de la vida y la obra de Fidel Castro. El encuentro permitió igualmente fortalecer la reflexión sobre los vínculos entre la experiencia cubana y las realidades del Sahel y promover un mayor acercamiento de la juventud a la historia y a los desafíos de la soberanía y las relaciones internacionales. (EmbaCuba Mali)




