La Habana, 10 de agosto de 2026.- La Habana acoge desde este lunes y hasta el próximo 13 de agosto el I Coloquio Internacional Fidel: legado y futuro, un espacio convocado por el Centro Fidel Castro Ruz, junto a instituciones académicas y culturales cubanas, para propiciar el intercambio de ideas en torno a la obra y el pensamiento del Comandante en Jefe, a cien años de su nacimiento.
Historiadores, investigadores, académicos, líderes sociales, políticos, diplomáticos, periodistas, estudiantes y amigos de Cuba, procedentes de diferentes latitudes, participarán en cuatro jornadas de debates que buscarán aproximarse a la vigencia del legado fidelista y a su proyección ante los desafíos del presente y el futuro.
El programa contempla un encuentro de Cátedras Fidel Castro Ruz y un simposio dedicado a la Revolución Cubana, además de foros sectoriales de juventudes, mujeres, parlamentarios y de artistas, intelectuales y movimientos sociales en defensa de la humanidad.
Entre los temas que centrarán las sesiones figuran el pensamiento político, social, internacionalista y humano de Fidel; su influencia en los movimientos de liberación nacional, el Sur Global y la geopolítica de los siglos XX y XXI; así como la vigencia de sus ideas frente al imperialismo, las desigualdades, el cambio climático y la defensa de la paz y la soberanía de los pueblos.
Más que una mirada al pasado, el encuentro se propone colocar las ideas de Fidel en diálogo con los desafíos contemporáneos y contribuir, desde el intercambio internacional, a mantener vivo su pensamiento como referente para las luchas por la justicia social, la soberanía, la solidaridad y la paz. El I Coloquio Internacional Fidel: legado y futuro comienza este lunes en el Palacio de Convenciones de La Habana, como parte del programa de actividades por el centenario del natalicio del líder histórico de la Revolución.
Al dar la bienvenida al evento, René González Barrios, director del Centro Fidel Castro Ruz, destacó la trascendencia del encuentro en un momento que calificó de crucial para la humanidad, marcado por graves conflictos y amenazas a la paz y la supervivencia del planeta.
Resaltó la presencia de alrededor de 1 500 delegados, más de 1 000 de ellos extranjeros, procedentes de 63 países, cuya participación –subrayó- constituye una muestra de solidaridad con Cuba y un estímulo para continuar defendiendo el proyecto emancipador, soberano y solidario de la Revolución.
Asiste Díaz-Canel a la apertura del I Coloquio Internacional Fidel: legado y futuro
El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, asiste este lunes a la inauguración del I Coloquio Internacional Fidel: legado y futuro, que comenzó en La Habana con la participación de delegaciones de diversos países.
También están presentes en la apertura los miembros del Buró Político: Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y el Consejo de Estado; Manuel Marrero Cruz, primer ministro de la República y Roberto Morales Ojeda, secretario de Organización del Comité Central del Partido, así como otros dirigentes del Partido, el Estado y el Gobierno.
En sus palabras durante esta jornada de apertura del evento, el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez reflexionó sobre la vigencia del pensamiento del Comandante en Jefe y la necesidad de estudiar su legado no como un conjunto de ideas del pasado, sino como una herramienta para enfrentar los desafíos del presente.
«No hay revolución sin conocimiento», afirmó, al destacar la importancia que Fidel concedió siempre al estudio, la ciencia y la formación de las nuevas generaciones.
Para el líder histórico de la Revolución, dijo, la Revolución cubana nunca fue entendida como un experimento aislado, sino como parte de un proceso de alcance universal, vinculado a la defensa de la soberanía, la justicia social y la emancipación de los pueblos.
El mandatario cubano explicó que la concepción estratégica de Fidel se desarrolló en múltiples frentes, entre ellos la defensa y la seguridad del país, la economía, el ámbito ideológico y cultural, la solidaridad internacional, la ciencia, la política exterior y las relaciones internacionales.
Al referirse al sistema de trabajo de Fidel, Díaz-Canel subrayó la prioridad otorgada a la política y la estrecha relación entre las decisiones económicas y sus implicaciones políticas. «Toda decisión económica es una decisión política», expresó, al tiempo que resaltó como principios permanentes la justicia social, el antimperialismo y el nacionalismo.
También destacó la importancia que Fidel concedió a la organización y participación popular. La disciplina, dijo, debía estar acompañada de una participación popular asumida colectivamente, como elemento imprescindible para la construcción revolucionaria. A ello sumó la innovación y la capacidad de observar e interpretar los cambios del mundo, particularmente los avances de la ciencia y la tecnología.
Díaz-Canel recordó igualmente la pasión de Fidel por el conocimiento y su amplia cultura, alimentada tanto por la historia nacional como por el pensamiento universal. En ese sentido, evocó la importancia que el líder de la Revolución concedía a los libros y al estudio como bienes espirituales.
La vocación internacionalista de la Revolución constituyó otro de los ejes abordados en la conferencia. El Presidente cubano destacó la cooperación médica y educativa desarrollada por Cuba, expresión concreta de una política basada en la solidaridad y la colaboración entre los pueblos.
Al referirse a la necesidad de estudiar a Fidel más allá de las fechas conmemorativas, convocó a «pensar su legado no como un depósito de citas para el cumpleaños de su aniversario, sino como una guía para superar los desafíos que tenemos frente a nosotros hoy».
En ese propósito situó la vigencia del pensamiento fidelista ante las complejidades del escenario internacional contemporáneo, caracterizado por profundas contradicciones, amenazas a la paz y una creciente desigualdad.
El presidente cubano afirmó que Cuba sigue siendo uno de los principales objetivos imperiales: «No es casualidad que en el año del centenario de Fidel hayan arreciado el cerco económico sobre nuestro país».
Reconoció que el bloqueo, recrudecido en estos últimos años, no es solo una medida económica, es una cuestión sumamente política, es un acto de guerra y un castigo político a una nación que ha decidido ser libre.
Que las carencias, apagones, inflación, escasez, colas, son la muestra de un genocidio silencioso al que se somete al pueblo cubano, pero que la patria resistirá la agresión y que nadie impedirá que Cuba mantenga prendida la llama de la solidaridad y que siga construyendo un país más justo, continuando el legado de la obra de Fidel.
«Fidel no nos legó un dogma, nos legó una metodología de trabajo y un ejemplo a seguir. Nuestra resistencia no es pasiva, es creativa».
Diaz-Canel hizo un llamado a los participantes extranjeros en el coloquio a difundir la verdad sobre Cuba y articularse efectivamente en las redes sociales, a profundizar en el pensamiento crítico y seguir apoyando a la Revolución Cubana como respuesta a la agresión imperial.
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Envía Xi Jinping carta a Raúl y Díaz-Canel
El secretario General del Partido Comunista de China y presidente de la hermana República Popular, Xi Jinping, envió una misiva al General de Ejército, Raúl Castro Ruz y a su homólogo cubano, Miguel Díaz- Canel Bermúdez, con motivo de los 100 años del natalicio de Fidel.
El máximo líder chino saludó a los militantes del Partido Comunista cubano y a todo el pueblo de la Isla, y recordó que el Comandante en Jefe dedicó toda su vida a defender la soberanía nacional y a la construcción del socialismo, con valiosos aportes a la causa comunista mundial.
La independencia y la justicia han quedado grabadas en el monumento histórico de Cuba, resaltó el presidente asiático.
A su vez, recordó el papel de Fidel en la cimentación e impulso de las relaciones con China y reconoció que la Mayor de las Antillas fue el primer país de América Latina en establecer relaciones con su país.
Xi Jinping resaltó que las relaciones entre Cuba y China se han convertido en un referente de la cooperación entre países socialistas y entre naciones del Sur Global, y manifestó oposición a cualquier injerencia externa.
El legado de Fidel quedará para la historia, finalizó el secretario General del Partido Comunista de China, cuya carta fue leía por Liu Haixing, miembro de ese Comité Central y Jefe de su Departamento Internacional.
Ante los participantes del Primer Coloquio Internacional Fidel: Legado y Futuro, Haixing también recordó a Mao Zedong, líder de la Revolución China, quien en su momento dijera que las experiencias y luchas comunes unieron para siempre a nuestros dos pueblos.
El enviado recalcó la lucha de su nación por la multipolaridad en las relaciones internacionales y la búsqueda de un horizonte brillante de paz, solidaridad y progreso.
Recordamos a Fidel no solo para mantener viva la memoria, sino para dar continuidad a sus esfuerzos y crear un futuro mejor para la sociedad, agregó y finalizó asegurando que el espíritu del Comandante en Jefe es eterno.
¡Viva la amistad entre Cuba y China!, aclamó.
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Walter Baier: El legado de Fidel es una responsabilidad para todos
En representación del Partido de la Izquierda Europea, Walter Baier su presidente destacó la vigencia del legado de Fidel Castro y la trascendencia de la Revolución Cubana para las fuerzas progresistas del mundo.
«Hoy celebramos la vida y el legado de Fidel Castro: un revolucionario, un estadista, un internacionalista, un hombre que cambió la historia», afirmó.
Recordó que, para su generación, el triunfo de la Revolución Cubana constituyó mucho más que un acontecimiento político, pues demostró que la historia no la escriben únicamente los poderosos y que la dignidad puede sobreponerse a la opresión.
Baier subrayó que Fidel nunca aceptó que el mundo tuviera que permanecer como estaba. «Él creía que el pueblo puede cambiar la historia y nosotros también. Creía que las ideas eran más importantes que la opresión, nosotros también. Creía que la solidaridad era más fuerte que el egoísmo y lo demostró», expresó.
El dirigente europeo destacó la resistencia de Cuba durante más de seis décadas frente a la invasión, el sabotaje, el terrorismo y el bloqueo económico de Estados Unidos, así como ante otras medidas de presión.
«Muchos creían que el pueblo cubano se rendiría, que abandonaría sus principios. Estaban equivocados, porque él nunca se rindió», señaló.
Cuba es respetada en el mundo no por su tamaño o riqueza, sino por haber defendido su dignidad, afirmó.
El Presidente del Partido de la Izquierda Europea reclamó el fin del bloqueo contra Cuba y el respeto a su soberanía. «Ninguna nación tiene derecho a decidir el futuro de otra», sostuvo, al tiempo que calificó el bloqueo como una forma de guerra económica y pidió que Cuba sea retirada de la lista estadounidense de países que, según Washington, patrocinan el terrorismo.
Ante un escenario internacional marcado por el incremento de las guerras, los ataques al derecho internacional y el debilitamiento de la autoridad de Naciones Unidas, Baier defendió la paz y la soberanía como principios esenciales para las fuerzas progresistas.
«No puede haber una seguridad duradera sin una justicia global. No puede haber paz duradera sin respeto a la soberanía», afirmó. En ese sentido, sostuvo que la solidaridad con Cuba trasciende al pueblo cubano y forma parte de la lucha de quienes defienden el derecho internacional, la paz, la justicia y la dignidad humana.
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El Dr. Tjitunga Elijah Ngurare, Primer Ministro de Namibia saludó a los presentes
El Dr. Tjitunga Elijah Ngurare, Primer Ministro de Namibia saludó a los presentes diciendo «compañeros y compañeras» en idioma español, y agradeció por el mensaje expresado por el presidente Diaz Canel y asumió la tarea de ser emisario de la verdad sobre Cuba.
Expresó la solidaridad del gobierno de su país y el amor fraternal que siente el pueblo namibio por el pueblo cubano. Reconoció la relación especial que tiene Fidel Castro con África y resaltó que fue un hombre que fue capaz de moldear la historia, que siempre estuvo del lado de los pueblos y que fue un símbolo de la solidaridad: «Fidel es Fidel», recalcó en perfecto español.
«Nadie puede hablar de la libertad en África sin mencionar a Cuba, Fidel es un héroe, como todos los cubanos que lucharon contra el imperialismo y el racismo. La operación Carlota duró 16 años, y esas batallas heroicas resultaron en la independencia de mi país y en el fin del Apartheid, esta pequeña isla hizo eso posible».
«Cuba puede estar a más de once mil kilómetros de distancia, pero el pueblo namibio los siente más cerca que nunca porque nos unen lazos de sangre y sacrificio, eso fue lo que aprendimos de nuestros mayores, lo que vimos cuando fuimos jóvenes y lo que le enseñaremos a nuestros hijos».
Reconoció que su país nunca se avergonzará de apoyar a Cuba, por muy difíciles que sean las circunstancias y pese a cualquier tipo de presión: «El pueblo cubano merece vivir en paz y no merece el castigo colectivo que le han impuesto».
Llamó al bloqueo una «telaraña inhumana» diseñada para estrangular la economía cubana y para matar a inocentes y vulnerables. Afirmó además, que lo que vive el pueblo cubano hoy en día es un genocidio silencioso que debe ser denunciado ante el mundo.
(EmbaCuba Sierra Leona - Granma)
