Funcionarios, artistas y organizaciones solidarias levantan la voz por Cuba

Personalidades públicas, funcionarios electos, artistas y organizaciones, entre ellos 22 miembros del Consejo Municipal de Nueva York, Mark Ruffalo, Kal Penn, Susan Sarandon, Alice Walker y otros, han firmado una carta abierta exigiendo el fin de la agresión de Trump contra Cuba.

Ver debajo el texto de esta iniciativa:

El presidente estadounidense Donald Trump está tratando de provocar una hambruna en Cuba. El objetivo de la última orden ejecutiva «de emergencia» de Trump, que impide a Cuba, una nación insular, importar petróleo o cualquier fuente de energía necesaria para sobrevivir, es provocar una hambruna masiva y sufrimiento humano en Cuba. Se trata de una estratagema cínica y burda para distraer a la opinión pública de los problemas internos que están provocando un descontento masivo, y como hemos visto con Venezuela, es el precursor de un ataque militar ilegal.

Nosotros, junto con millones de personas en Estados Unidos y en todo el mundo, rechazamos este acto inhumano contra el pueblo cubano. No se trata de una política de seguridad nacional, sino de un acto deliberado de guerra económica destinado a estrangular a toda una población.

El presidente Barack Obama inició un importante esfuerzo para normalizar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Los dos países reabrieron sus embajadas después de haber estado cerradas durante 50 años. La población de Estados Unidos, Cuba y todo el hemisferio occidental acogió esta medida como el esperado fin de las anacrónicas políticas de la Guerra Fría que habían dominado la relación.

Pero Trump ha revertido el camino que inició la administración Obama. Su orden ejecutiva del 29 de enero califica a Cuba como una «amenaza inusual y extraordinaria» para Estados Unidos. Esto es obviamente falso, pero proporciona un pretexto para imponer severas sanciones económicas a cualquier país que intente suministrar petróleo o comerciar con Cuba.

Las consecuencias de la nueva orden ejecutiva se medirán en términos de sufrimiento humano:

• Las familias se quedarán sin electricidad para la iluminación, la refrigeración y la cocina.

• Los hospitales se enfrentarán a decisiones imposibles, con el riesgo de cerrar salas y suspender tratamientos críticos.

• La distribución de alimentos y medicamentos quedará paralizada.

• Los más vulnerables —los niños, los ancianos y los enfermos— serán los más afectados por esta crueldad.

Esta política es inconcebible. Agrava una crisis humanitaria que nosotros mismos hemos provocado. Cuba no representa ninguna amenaza para Estados Unidos. Matar de hambre a una población para someterla no es diplomacia, es una forma de terrorismo.

Hacemos un llamamiento a todas las personas con conciencia para que rechacen esta crueldad y exijan el fin inmediato del bloqueo. Durante más de 30 años, la Asamblea General de la ONU ha votado anualmente, por abrumadora mayoría, condenar el embargo de Estados Unidos a Cuba. Trump debe llevar a cabo su política exterior respetando los deseos del pueblo de los Estados Unidos y de conformidad con el derecho internacional.

Nosotros, el pueblo de los Estados Unidos, queremos tener relaciones normales con Cuba, tratar a Cuba con igualdad y respeto y, lo que es más importante, ver a Cuba y al pueblo cubano como nuestros vecinos y no como nuestros enemigos.

¡Dejen vivir a Cuba! ¡Cuba no es una amenaza!

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Solidaridad
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