En la capital serbia, desde horas tempranas de la mañana, ondea a media asta la bandera de los mil combates, de las proezas más gloriosas de cubanas y cubanos que desde la Asamblea de Guáimaro la pintaron de rojo con su sangre, del blanco de su pureza y del azul de su cielo. Nuevamente la gloria de indomables y valientes héroes vuelve a vestirla de gala.
Los 32 cubanos que perdieron su vida en la defensa de la soberanía e independencia de la Venezuela bolivariana frente al ignominioso y criminal ataque de los EEUU, y al vil y delincuencial secuestro del legítimo presidente de esa nación, al más gansteril estilo, la iluminan en medio del dolor y del merecido luto con el amaneció la patria.
¡¡¡Gloria eterna a los héroes de la patria!!!

