Textos y fotos tomados del Facebook de Oriol Marrero. Atenas, 24 de agosto: La obra The Thread (El hilo), se presentó el pasado 24 de agosto, en el teatro Epídavros, ubicado en una colina a unos 150 Kms al suroeste de Atenas, en el Peloponeso. Fue un interesante espectáculo de danza tradicional griega mezclada con danza moderna. Contó con coreografía del internacionalmente reconocido Russel Maliphant y música de Vangelis Papathanassiou, renombrado compositor de música electro acústica, y autor de Carrozas de fuego, entre otras obras mundialmente famosas. Miembros del cuerpo diplomático, la esposa del Presidente de la Republica Helénica, importantes personalidades de la vida política y cultural griega, y público en general, asistieron a la presentación, organizada por la Agencia de eventos culturales Lavris. La embajada de Cuba fue una de las presentes. El 17 de enero de 1882 José Martí, periodista, escribió desde EEUU, para La Opinión Nacional, sobre el descubrimiento de este teatro: "Se ha descubierto un nuevo teatro en Grecia, el teatro de Esculapio, mayor que el de Magalópolis. El descubrimiento se debe a las excavaciones hechas por cuenta de la Sociedad Arqueológica griega de Epidaurus. El teatro es cosa colosal, como que cabían en él treinta mil espectadores. Es de mármol pentélico, y ya andan imaginando los sabios que pudo poner mano en su construcción el escultor Polycletes. Se están desenterrando aún columnas y estatuas". El teatro finalmente resultaría tener aforo para unas 15 000 personas, y sería efectivamente obra del arquitecto y constructor Policleto el Joven. Se considera el teatro antiguo mejor conservado (s. IV a. C). Dotado de una acústica natural incomparable, famoso por ello y por ser la cuna de presentaciones de renombradas tragedias griegas de la antigüedad, el célebre teatro de Epídavros, o Epidauro, construido en una montaña, al aire libre, conserva hoy, en lo fundamental, casi todo lo que tenía hace unos 2500 años. Publican que se le ha reparado una muy pequeña sección de gradas. A su lado el templo a Asclepio o Esculapio, Dios de la Medicina, y el hospital donde, se dice, surgió la medicina occidental. Se consideraba en la antigüedad, tal vez con acierto, que el arte contribuía a sanar a los enfermos. La noche del 24 de agosto, casi 150 años después de que Martí reportara en EEUU el descubrimiento del incomparable teatro de Epídavros, 15 000 personas del siglo XXI d. C. disfrutaron de una presentación en el corazón de la montaña antigüa, exactamente sobre las mismas piedras en que se sentaban 15 000 personas en el siglo IV a. C. El descubrimiento del teatro antiguo de Epidauro, ubicado al este del Peloponeso griego, cercano al golfo de Corinto, a Micenas, cuna de la civilización micénica, a la fortaleza antigua de Tirinto, a Nemea, no muy lejos de Esparta u Olimpia, y junto a estos sitios griegos de los que también escribió, fue resaltado por Martí, una muestra de su amor, para nada deslumbrado, "por lo griego". En tal emotivo contexto, se sintió la presencia de Martí, sobrecogedora y universal en este teatro que conoció sin ver: Epídavros, sitio, además, donde se proclamó en 1822 la independencia de Grecia.

