Ante la gravísima situación que atraviesa Cuba, marcada por el endurecimiento del bloqueo estadounidense y la escasez que afecta gravemente a la población, la solidaridad internacional es más necesaria que nunca. Más de 60 años después de la revolución de 1959, el pueblo cubano se enfrenta a nuevas amenazas, al tiempo que reafirma su determinación de defender su soberanía y sus logros.
En este contexto, las movilizaciones del 11 y 12 de junio son cruciales. Deben visibilizar la urgencia de la situación, denunciar la presión ejercida contra Cuba y exigir con firmeza el respeto al derecho internacional y el apoyo al pueblo cubano.
Debemos exigir que las autoridades francesas reaccionen, condenen claramente el bloqueo energético a Cuba y trabajen para enviar ayuda humanitaria de emergencia y garantizar la estabilidad del Gran Caribe.
En todas partes, alcemos la voz y fortalezcamos la solidaridad. La movilización colectiva puede marcar la diferencia para prevenir una mayor escalada y apoyar a Cuba durante este periodo decisivo.
¡Camaradas, sindicalistas, humanistas, ciudadanos, reunámonos el 11 y 12 de abril en toda Francia!
