El Movimiento Colombiano de Solidaridad con Cuba emitió un comunicado en el que condena la más reciente orden ejecutiva firmada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra el pueblo cubano, calificándola como una nueva escalada de la política de agresión económica y hostigamiento político contra la Isla. En el pronunciamiento, la organización rechaza la narrativa que presenta a Cuba como una supuesta “amenaza” para la seguridad nacional estadounidense o regional, señalándola como una justificación falsa para profundizar el bloqueo.
El comunicado denuncia el carácter criminal del decreto, que autoriza la imposición de aranceles y sanciones extraterritoriales a países que suministren petróleo a Cuba, y advierte que estas medidas buscan consolidar una estrategia de “asfixia energética” y presión económica extrema, equivalente a una forma de terrorismo de Estado. Según el Movimiento, estas acciones se inscriben en la política de “máxima presión” aplicada históricamente por Washington para quebrar la voluntad del pueblo cubano.
La organización reafirma su respaldo al derecho inalienable de Cuba a elegir soberanamente su propio destino, y rechaza cualquier intento de injerencia, chantaje o amenaza militar. En ese sentido, recuerda que la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, adoptada hace doce años, establece el compromiso regional con la solución pacífica de los conflictos y el respeto a la soberanía de los Estados.
El texto también sitúa la agresión actual en una larga historia de hostilidad contra Cuba, citando documentos oficiales estadounidenses que evidencian la planificación deliberada de una política de desgaste económico y psicológico para provocar hambre, desesperación y desestabilización interna. Frente a ello, el Movimiento sostiene que el verdadero peligro para la humanidad no es Cuba, sino el imperialismo norteamericano y sus prácticas de guerra, intervención y saqueo.
Finalmente, el Movimiento Colombiano de Solidaridad con Cuba hace un llamado a los pueblos del mundo a rechazar el recrudecimiento del bloqueo, a denunciar el asedio económico y mediático contra la Isla y a sumarse a la solidaridad internacional. En palabras inspiradas en Fidel Castro, el comunicado concluye que “basta ya de palabras, hace falta hechos”, reafirmando que Cuba no está sola y que la defensa de su soberanía es una causa justa de los pueblos del mundo.