El Partido Comunes de Colombia emitió un comunicado el 27 de enero de 2026 en el que expresó su “más enérgica condena” a los intentos de desestabilización del proceso revolucionario cubano, que atribuye a acciones promovidas por Estados Unidos.
En el texto, el partido vincula el recrudecimiento de las presiones contra Cuba con el reciente bombardeo a Venezuela y el “secuestro” del presidente Nicolás Maduro y la diputada Cilia Flores, describiendo una estrategia regional de hostigamiento. Denuncia que el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por más de seis décadas es “la mayor violación de derechos humanos cometida en nuestra región”, con graves consecuencias para la vida y dignidad de más de 11 millones de cubanos.
Aunque reconoce la firmeza de Cuba en la defensa de su soberanía y en la promoción de transformaciones sociales, el partido advierte que el aumento de sanciones contra quienes se solidaricen con la isla, así como las amenazas directas e indirectas contra su gobierno e instituciones, afectan severamente el presente y futuro del país.
La declaración cierra con una reafirmación soberanista: “Nuestra América no es patio trasero de ningún imperio. Es una zona de paz”, y exige el cese de las agresiones militares, políticas y económicas contra los pueblos de la región.
