Raúl Castro y Díaz-Canel envían ofrendas florales a despedida de combatiente revolucionaria.

Ofrendas florales del General de Ejército Raúl Castro y del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, acompañaron este lunes, en Granma, el último adiós a Edemis Tamayo Núñez, integrante del pelotón femenino Mariana Grajales, creado en la Sierra Maestra por iniciativa de Fidel Castro y Celia Sánchez, en septiembre de 1958.

Combatientes de la Revolución, familiares y amigos, acompañados por Federico Hernández, máxima autoridad política de la provincia de Granma, y otros dirigentes, realizaron guardias de honor junto al féretro de la destacada luchadora, más conocida como la Gallega.

Fallecida este domingo a los 78 años de edad, Tamayo Núñez nació el primero de febrero de 1943 en el Zarzal, paraje rural del actual municipio de Bartolomé Masó, y con apenas 15 primaveras decidió incorporarse al Ejército Rebelde, en cuyas filas desempeñó misiones de mensajera a inicios de 1958.

Mujer carismática, valiente, de presencia y carácter fuertes, pero muy sencilla, solo pudo estudiar hasta cuarto grado y creció entre lomas, ayudando a sus padres en los trabajos del campo y soñando con un país mejor, mientras ya adolescente escuchaba hablar de los hombres barbudos que peleaban por aquellas montañas.

En la despedida del duelo, la secretaria general de la Federación de Mujeres Cubana (FMC) en el territorio, María Elena Echavarría, recordó que la Gallega peleó en el combate de Cerro Pelado, el 27 de septiembre de 1958, el cual constituyó el bautismo de fuego del singular pelotón, también llamado Las Marianas.

Tras el triunfo del primero de enero de 1959, dijo, ocupó cargos en diversos ministerios, contribuyó a la inauguración de hospitales rurales, participó en la fundación del Poder Popular y estuvo estrechamente ligada, además, a la FMC.

Resaltó que en cada tarea sobresalieron su espíritu revolucionario y entrega incondicional en la defensa de las causas justas, por cuanto resulta difícil resumir la hermosa trayectoria de una fémina intachable, de gran corazón e inigualable sencillez.

Edemis Tamayo Núñez tomó parte en la histórica Batalla de Guisa, dirigida por el líder guerrillero, del 20 al 30 de noviembre de 1958, y antes de esa decisiva acción, en el mes de octubre, integró el refuerzo que dispuso Fidel Castro para acompañar al capitán Eddy Suñol en una misión en los predios de Gibara.

Por los servicios a la Patria, la Gallega contaba al morir múltiples condecoraciones y reconocimientos; su cadáver fue sepultado en el panteón de los Combatientes de la Revolución Cubana, en la necrópolis de la ciudad de Bayamo.

Fuente:Cubadebate.

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