Rechazan en Estados Unidos nueva orden ejecutiva contra Cuba

Diversas expresiones de rechazo se han manifestado a nivel mundial frente a la nueva orden ejecutiva del gobierno de Estados Unidos que impone aranceles comerciales a las importaciones de productos provenientes de países que suministren petróleo a Cuba. La medida, ampliamente denunciada como una escalada del bloqueo económico, busca restringir el acceso de combustibles esenciales, afectando sectores vitales como la electricidad, la salud, la alimentación y el transporte.

Dentro de Estados Unidos, figuras políticas y organizaciones solidarias con Cuba han condenado esta decisión, calificándola de inhumana, injusta y contraria al derecho internacional. Coinciden en que la orden ejecutiva no responde a razones de seguridad nacional, sino que constituye una forma de guerra económica dirigida deliberadamente contra la población civil cubana.

La representante demócrata de Michigan, Rashida Tlaib, calificó la orden ejecutiva como un acto de crueldad extrema: “Esta orden ejecutiva matará a innumerables cubanos inocentes. Estoy horrorizada por el intento de la administración Trump de estrangular a todo un pueblo. Hogares, escuelas y hospitales sin electricidad. Niños sin comida ni medicinas. Cuba no representa una amenaza para Estados Unidos. Esto es pura crueldad.”

En la misma línea, la congresista demócrata de Nueva York, Nydia Velázquez, denunció que esta política equivale a una guerra económica diseñada para provocar hambre y sufrimiento:
“Esto es una guerra económica diseñada para matar de hambre al pueblo cubano. Las familias se quedarán sin electricidad, los hospitales cerrarán, los alimentos no llegarán a quienes los necesitan. Los más vulnerables serán los que más sufran. Esta política es inconcebible.”

Por su parte, el representante Chuy García (demócrata por Ilinois) recordó que el bloqueo estadounidense contra Cuba se ha mantenido por más de seis décadas con el objetivo de provocar desesperación social:
“Durante 65 años, Estados Unidos ha mantenido un embargo contra Cuba, deliberadamente privando a la población civil con la esperanza de que su desesperación genere un levantamiento. El último ataque económico de Trump está diseñado para provocar un colapso humanitario, profundizar el castigo colectivo y forzar más migración. Cuba no representa ninguna amenaza para Estados Unidos. Esta política solo fabrica una excusa para la crueldad y el cambio de régimen.”

Organizaciones solidaris con Cuba también se han pronunciado con firmeza. El Partido Comunista de Estados Unidos (CPUSA) denunció la política como un acto de chantaje imperialista y exigió su inmediata revocación, así como el levantamiento total del bloqueo y la exclusión de Cuba de la lista de países supuestamente patrocinadores del terrorismo. Además, reafirmó su compromiso de movilizar a la clase trabajadora y a los sectores pacifistas contra lo que califican como una política criminal y de carácter fascista.

La organización The People’s Forum expresó a través de su cuenta en X que la restricción del acceso al combustible constituye un ataque directo a la infraestructura básica del país: “Al apuntar contra los suministros de energía, el gobierno de Estados Unidos está profundizando deliberadamente las carencias e intensificando el sufrimiento de millones de personas. Esto es una guerra económica contra civiles.” La organización destacó, además, la capacidad de resistencia de Cuba, que ha defendido la salud, la educación y la protección social pese a más de 60 años de bloqueo.

Por otro lado, Democratic Socialists of America (DSA) expresó a través de una publicación en X que la orden ejecutiva no es una medida de seguridad nacional, sino una forma de “terrorismo económico” destinada a profundizar una crisis humanitaria creada por el propio bloqueo estadounidense, bajo la consigna clara de “Manos fuera de Cuba y de América Latina.”

Finalmente, el movimiento pacifista CODEPINK denunció que el objetivo real de la medida es asfixiar a toda una nación:
“Estados Unidos está cortando todo el petróleo a Cuba para matar de hambre y sofocar a 10 millones de personas. El régimen de Trump está escalando un bloqueo de 66 años que busca castigar al pueblo cubano hasta someterlo. No lo lograrán. Cuba no es una amenaza; Cuba es esperanza.”

Estas reacciones reflejan un creciente consenso entre sectores de la sociedad estadounidense e internacional de que Cuba no es, ni ha sido nunca una amenaza para Estados Unidos. Asimismo, constituyen una denuncia de este nuevo acto cruel y violatorio del Derecho Internacional.

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