Aquí, desde la Plaza de la Revolución, como corresponde a este gran revolucionario del siglo XX, despedimos hoy al Comandante Fidel. Despedimos a un símbolo internacional de la lucha y la resistencia, quien con su ejemplo inspiró las luchas de los pueblos en todo el mundo por la independencia, la libertad, la justicia y la dignidad.
¿Cuál es el precio de la libertad? ¿Cuál es el costo de liberar una nación? ¿Cuánto pagar cuando alguien ha luchado por ustedes, cuando otros entonces eran aliados de su enemigo? La lucha de Fidel nunca fue para buscar un beneficio económico, sino para ayudar a los países oprimidos. Y es por ello que estamos aquí. Estamos aquí para saludar y despedir a un compañero que siempre estuvo al lado de nosotros, y cuya pérdida jamás podrá ser reparada.