El 26 de julio es un día de júbilo por los logros obtenidos, de reconocimiento al esfuerzo desplegado para alcanzar metas superiores en el orden del desarrollo económico y social del país, una fiesta popular que se extiende por toda nuestra geografía. Es también un momento de balance y proyección de futuro, alimentado por la convicción revolucionaria de que siempre podemos hacer más y que se puede hacer mejor.
Esta ha sido una auténtica Asamblea del pueblo, como expresó aquí el joven diputado Danhiz. Lo ha sido porque sus debates fueron los debates de la sociedad cubana de hoy sobre los enormes desafíos que tenemos por delante, pero también porque volvió a revelarse en ellos la impresionante disposición de este pueblo a pelear cuando todo se pone más difícil.
Las diputadas y diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba rechazamos y denunciamos el memorando presidencial estadounidense del 30 de junio de 2025, que reitera la responsabilidad del gobierno de Estados Unidos con el recrudecimiento de la guerra económica, comercial y financiera, como vía para alcanzar así el propósito imperialista y colonialista de apoderarse de Cuba.