Estimadas y estimados amigos, colegas, compatriotas:
Cada época plantea nuevas preguntas al pasado y exige a cada generación interpretar a las grandes figuras históricas a la luz de sus propias inquietudes. Frente a una figura de la dimensión continental y universal de Fidel Castro, el panorama editorial a menudo ha caído en extremos: la simplificación, la demonización o la reducción del líder a un mero ícono. Por eso, asumir la tarea de escribir sobre su vida y obra representa un desafío monumental, como lo es acercarnos al hombre, al ser humano, más allá del símbolo. Estas ideas, son fácilmente apreciables desde que nos adentramos en la lectura del libro que, con inmenso orgullo, presentamos a ustedes. Es para la misión diplomática cubana en Bruselas una alegría y un compromiso acoger este evento.