Inicia hoy en Santiago de Cuba la 44ª Edición del Festival del Caribe, popularmente conocido como la Fiesta del Fuego. Del 3 al 9 de julio de 2025, la emblemática ciudad del Oriente cubano se convertirá, nuevamente, en la capital cultural del Caribe. Esta edición rinde homenaje a Curazao y Colombia, con una delegación de 140 artistas y creadores. Como cada año, la Fiesta del Fuego será una combinación de talento en artes visuales, gastronomía, música, baile, cine e intercambio académico.
Este evento nació en 1981 como un faro de resistencia cultural y unidad regional. Fundado por la Casa del Caribe de Santiago de Cuba, su misión fue —y sigue siendo— preservar y celebrar las raíces afrocaribeñas que tejen la identidad común de la cuenca.
La celebración constituye un espacio para honrar las deidades del panteón yoruba, simbolizadas en el "Ritual del Fuego", donde se queman males y se renuevan esperanzas. De ser un encuentro local, se transformó en uno de los eventos culturales más grande del Caribe, reuniendo a naciones como Haití, Jamaica, Trinidad y Tobago, y Venezuela. Cada edición corona a un país invitado, destacando su patrimonio mediante música, danza, gastronomía y rituales ancestrales. Es un abrazo colectivo donde el Caribe recuerda quién es: diverso, rebelde y vibrante
Inicia hoy en Santiago de Cuba la 44ª Edición del Festival del Caribe, popularmente conocido como la Fiesta del Fuego. Del 3 al 9 de julio de 2025, la emblemática ciudad del Oriente cubano se convertirá, nuevamente, en la capital cultural del Caribe. Esta edición rinde homenaje a Curazao y Colombia, con una delegación de 140 artistas y creadores. Como cada año, la Fiesta del Fuego será una combinación de talento en artes visuales, gastronomía, música, baile, cine e intercambio académico.
Este evento nació en 1981 como un faro de resistencia cultural y unidad regional. Fundado por la Casa del Caribe de Santiago de Cuba, su misión fue —y sigue siendo— preservar y celebrar las raíces afrocaribeñas que tejen la identidad común de la cuenca.
La celebración constituye un espacio para honrar las deidades del panteón yoruba, simbolizadas en el "Ritual del Fuego", donde se queman males y se renuevan esperanzas. De ser un encuentro local, se transformó en uno de los eventos culturales más grande del Caribe, reuniendo a naciones como Haití, Jamaica, Trinidad y Tobago, y Venezuela. Cada edición corona a un país invitado, destacando su patrimonio mediante música, danza, gastronomía y rituales ancestrales. Es un abrazo colectivo donde el Caribe recuerda quién es: diverso, rebelde y vibrante
