Addis Abeba, 2 de febrero de 2026 (Prensa Latina).- Médicos de Sudán del Sur formados en Cuba expresaron hoy su solidaridad ante la amenaza de Estados Unidos de aplicar altos aranceles a los países que suministren petróleo a la isla caribeña.En mensaje enviado a la embajadora de La Habana en Etiopía, Meylín Suárez, y al que tuvo acceso Prensa Latina, el doctor sursudanés Sallah Lasu expresó que la “Revolución cubana es, en esencia, una revolución del pueblo, construida por el pueblo y sostenida para el pueblo que merece respeto”.
Lasu subrayó que una nación soberana nunca debería ser amenazada por elegir un camino que prioriza la dignidad humana, el bienestar social y el bien colectivo.
Afirmó que el bloqueo estadounidense, continuo e intensificado, incluyendo las amenazas contra los países que suministran energía a Cuba, es inhumano e injusto. Los intentos de asfixiar a una sociedad negándole combustible y recursos no son actos de diplomacia; son actos de castigo colectivo contra personas inocentes, continuó.
Tales políticas, acotó, solo confirman la bancarrota moral de la agresión disfrazada de política exterior.
Instó a no temerle a las naciones que se atreven a hacer cosas extraordinarias por la humanidad, ni castigar a pueblos revolucionarios que colocan la educación, la salud y la equidad social en el centro de la gobernanza.
Por el contrario, concluyó, debemos aprender de ellos y entablar amistad.
En la misma línea se pronunció el galeno sursudanés Deng David, al destacar que Cuba, como nación revolucionaria, se mantiene firme frente a las presiones externas y permanece como un faro de resiliencia, justicia y dignidad.
“Su lucha no es solo propia; es un recordatorio universal de que la libertad nunca se concede, sino que se conquista mediante el sacrificio y la determinación inquebrantable”, señaló la misiva de David enviada a la sede diplomática caribeña en Etiopía.
Precisó que, en el espíritu de las relaciones bilaterales y diplomáticas, el pueblo de Sudán del Sur reconoce la profunda solidaridad brindada por Cuba. Hemos recibido beneficios del pueblo cubano en educación, preparación militar, formación diplomática e incluso en los ámbitos cultural y social, añadió.
A su juicio, estos lazos de cooperación no son meros intercambios de conocimiento, sino el testimonio vivo de la amistad entre dos naciones que comprenden el precio de la independencia.
Recalcó que el camino revolucionario de Cuba y la propia lucha de Sudán del Sur por la liberación están entrelazados por valores compartidos: sacrificio, resiliencia y la búsqueda de la soberanía.
Por último, declaró que “esta amistad duradera es un testimonio del hecho de que las naciones nacidas de la lucha permanecen juntas en solidaridad, defendiendo la dignidad de sus pueblos y el derecho a vivir en paz”.
(Prensa Latina)
