La ciencia cubana suma un nuevo logro con la ampliación de las potencialidades terapéuticas del Surfacen, un medicamento desarrollado hace más de 30 años por especialistas del Centro Nacional de Sanidad Agropecuaria (Censa), que contribuyó a reducir la mortalidad de recién nacidos prematuros con dificultades respiratorias. Una investigación liderada por la doctora Odalys Blanco Hidalgo, en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid y otras instituciones nacionales, demostró el potencial del fármaco para combatir el asma bronquial gracias a sus propiedades broncodilatadoras y antiinflamatorias. El proyecto, que recibió el Premio Nacional de la Academia de Ciencias de Cuba 2025, también permitió avanzar en la caracterización biofísica del producto y evaluar su combinación con otros medicamentos para potenciar sus efectos terapéuticos.
Uno de los avances más relevantes es la posibilidad de administrar Surfacen por vía inhalatoria, una alternativa no invasiva que abre nuevas perspectivas para el tratamiento de enfermedades respiratorias. Tras comprobar su inocuidad y seguridad por esta vía, comenzaron ensayos clínicos en pacientes pediátricos con síndrome obstructivo bronquial en hospitales habaneros, mientras continúan las investigaciones para ampliar sus aplicaciones. Este resultado reafirma la capacidad de los investigadores cubanos para desarrollar soluciones innovadoras en condiciones complejas y sitúa al Surfacen entre los surfactantes pulmonares de uso humano con potencial terapéutico reconocido internacionalmente. A los resultados científicos se suman importantes reconocimientos, como la Medalla de Oro de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, concedida en 2007, y el Premio a la Creatividad y la Innovación Tecnológica de Cuba. Aunque se necesitan más estudios clínicos para confirmar su eficacia en nuevas indicaciones, los avances representan un motivo de orgullo para la ciencia cubana y una esperanza para los pacientes con enfermedades respiratorias.
