Señor Presidente,
Reciba Usted y todos los Miembros de la Mesa nuestras felicitaciones por su elección. Le deseamos éxitos en el desempeño de sus funciones.
Mi delegación suscribe las intervenciones realizadas por Marruecos, en nombre del Movimiento de Países No Alineados y Venezuela, en nombre del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta.
Señor Presidente,
La responsabilidad principal en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales recae en las Naciones Unidas. En la formulación de conceptos, políticas, doctrinas, estrategias y asuntos presupuestarios en relación con el mantenimiento de la paz, el papel primario le corresponde a la Asamblea General.
El Comité Especial sobre Operaciones de Mantenimiento de la Paz es el único foro de la ONU con mandato para analizar, de forma exhaustiva, la cuestión de las Operaciones de Mantenimiento de la Paz, en todos sus aspectos, incluidas las medidas para mejorar su manejo por parte de la Organización.
En este contexto, reiteramos el llamado a respetar los principios básicos establecidos para el desarrollo de estas operaciones, a saber: el consentimiento de las partes, la imparcialidad y el no uso de la fuerza excepto en casos de legítima defensa.
Las Operaciones de Mantenimiento de la Paz deben ejecutarse bajo estricta observancia de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas. Debe prevalecer el respeto a los principios de igualdad soberana, independencia política, integridad territorial de los Estados y la no intervención en sus asuntos internos.
Afrontamos un escenario mundial complejo y desafiante marcado por la continua violación de esos principios, una escalada de los conflictos, la militarización, el debilitamiento del multilateralismo y la aplicación selectiva de las normas que rigen la convivencia entre Estados. A ello se añade la imposición de la doctrina imperialista de "la paz a través de la fuerza" que amenaza gravemente la paz y la seguridad internacionales.
El compromiso irrenunciable con la paz exige desterrar la coerción, el chantaje, la amenaza y la retórica hostil e injerencista. Denunciamos enérgicamente la escalada agresiva desatada por el gobierno de Estados Unidos contra Cuba y las medidas extremas para reforzar el bloqueo, cuyo propósito claro es destruir el sistema político, económico y social escogido soberanamente por el pueblo cubano.
Señor Presidente,
El establecimiento de nuevas y más complejas operaciones de mantenimiento de la paz no puede ser un sustituto de la atención y solución a las causas raigales de los conflictos. Estas operaciones no pueden ser un fin en sí mismas, sino una medida temporal para crear un marco de seguridad que conduzca a aplicar una estrategia a largo plazo hacia el desarrollo económico y social sostenible. De otra forma, no se podrá vencer el círculo vicioso de nuevos conflictos y nuevas operaciones, con los altos costos humanos y materiales que ello trae consigo.
Las nuevas tecnologías en las Operaciones de Mantenimiento de la Paz deben utilizarse caso a caso y bajo estricta observancia de los principios de la Carta de la ONU, en particular el respeto a la soberanía y la integridad territorial de los Estados Miembros y deben adherirse plenamente a los principios de las Operaciones de Mantenimiento de la Paz, en particular al imprescindible y pleno consentimiento del país sede.
Deben definirse los aspectos legales, operacionales, técnicos y financieros relativos al uso de la tecnología moderna. Dicho uso puede complementar la labor de las tropas en el terreno, pero no sustituirla.
Es relevante continuar fomentando la cooperación entre los países que aportan contingentes, el Consejo de Seguridad y la Secretaría. Los países contribuyentes de tropas deben tener una participación realmente activa en todas las etapas del proceso de toma de decisiones de las operaciones de mantenimiento de la paz.
Coincidimos en la necesidad de desarrollar aún más los arreglos efectivos de seguridad y protección a los participantes en estas operaciones; así como asegurar de forma permanente y oportuna la atención médica del personal desplegado.
Concluyo reiterando la disposición de Cuba de contribuir al éxito de las labores del Comité. Confiamos en que el diálogo constructivo y el consenso contribuyan a adoptar las mejores prácticas en torno a las Operaciones de Mantenimiento de la Paz.
Muchas gracias.
