Intervención de Cuba en el evento de conmemoración del 78 aniversario de la Nakba

Señor Presidente,

Recordamos hoy una tragedia histórica que ha marcado la vida del pueblo palestino, cuya herida permanece abierta tras más de siete décadas de dolor, desplazamiento y expropiación.

La Nakba no pertenece al pasado, no es un capítulo cerrado en la historia. Es una dolorosa realidad que continúa manifestándose en la ocupación, la expansión de asentamientos ilegales, la destrucción de hogares y comunidades, en el castigo colectivo y en la negación del derecho inalienable del pueblo palestino a la libre determinación y a vivir en la tierra que les pertenece.

El aniversario de la Nakba nos convida a exigir, una vez más, el fin del genocidio y el apartheid contra Palestina. La Potencia Ocupante debe rendir cuentas por los crímenes de lesa humanidad que ha cometido durante años, con la complicidad histórica y el irrestricto respaldo político, diplomático, militar y financiero de los Estados Unidos. El llamado de la comunidad internacional debe ser escuchado y Palestina debe ocupar el lugar que le corresponde como miembro pleno de esta Organización.

Señor Presidente,

Denunciamos el empleo del hambre como arma de guerra, así como los ataques de Israel contra civiles y las infraestructuras esenciales en los territorios palestinos ocupados que han privado a la población de los servicios indispensables para la vida.  

Exigimos el fin de la política criminal y anexionista de Israel que continúa agravando la situación humanitaria e intenta obstaculizar una solución justa y duradera como ha clamado consistentemente la comunidad internacional. Una paz verdadera no puede construirse sobre las violaciones sistemáticas de los derechos más elementales de todo un pueblo.

Rechazamos las actividades ilegales de los asentamientos de colonos israelíes que violan el Derecho Internacional, socavan la solución de dos Estados y ponen en peligro la viabilidad de un Estado palestino independiente y soberano, en las fronteras anteriores a 1967, con Jerusalén Oriental como su capital, incluido el derecho al retorno de los refugiados.

En esta rememoración de la Nakba, Cuba honra la resistencia y el heroísmo del pueblo palestino. Su derecho a existir, a vivir en paz y a construir su propio futuro con dignidad no puede ser ignorado.

Los cubanos, que conocemos el valor de la resistencia, la defensa de la soberanía y el derecho irrenunciable de los pueblos a decidir su propio destino, reafirmamos nuestra invariable solidaridad con el hermano pueblo palestino y su justa causa.

Muchas gracias.