Intervención de Cuba sobre los Puntos 1 y 2 de la agenda: Apertura y Compromiso con la Iniciativa ONU80.

Señor Presidente,

Estimada Sima Bahous,

Agradecemos la información conjunta preparada por ONU-Mujeres y UNFPA en el marco de los debates de sus Juntas Ejecutivas sobre la Iniciativa ONU80. Reiteramos que cualquier transformación estructural debe respetar los principios de continuidad operacional, credibilidad institucional, asignación de los recursos disponibles a fortalecer el impacto en el terreno, y preservación de las ventajas comparativas de cada entidad y el enfoque multidimensional e integrado del desarrollo.

Deben observarse plenamente las prioridades y necesidades nacionales de los países concernidos al proponerse el establecimiento de nuevas presencias sobre el terreno o asignación de funciones adicionales.

Si bien a priori, la eventual fusión de UNFPA y ONU-Mujeres podría implicar más beneficios económicos, también entraña riesgos más preocupantes que las alternativas, incluyendo una mayor inestabilidad en la financiación. Valoramos que no nos encontramos listos para adoptar una decisión definitiva en relación con una eventual fusión. Debe continuarse observando un proceso de consultas transparentes y sustantivas, sin la imposición de plazos artificiales que comprometan las deliberaciones de los Estados Miembros.

Cuba continuará participando de manera constructiva, en las discusiones sobre la Iniciativa ONU80, incluidas aquellas relativas a ONU-Mujeres. Lo haremos en línea con nuestro compromiso irrenunciable en favor del adelanto de las mujeres.

Señor Presidente:

No puedo concluir sin referirme a las mujeres y niñas cubanas, sobre quienes el bloqueo estadounidense, recrudecido con un cerco petrolero y sanciones secundarias, tiene un impacto especialmente cruel. Más de 32.880 mujeres embarazadas enfrentan hoy dificultades para acceder a ultrasonidos, atención obstétrica especializada y transporte sanitario. La mortalidad infantil se incrementó de 4,0 a 9,9 por cada mil nacidos vivos entre 2018 y 2025.

Estos no son datos fríos. Detrás de estas cifras hay madres, hijas y familias que sufren. El bloqueo no solo limita recursos: compromete derechos humanos, afecta la salud y lastra vidas. Sus efectos recaen de manera desproporcionada sobre las mujeres y las niñas.

El castigo colectivo contra el pueblo cubano debe cesar. Cuba no cejará en reclamar el fin de esta política cruel, como tampoco renunciará a su compromiso invariable con la igualdad de género, la justicia social y el empoderamiento de las mujeres.

Muchas gracias.