Intervención de la delegación cubana en la Mesa redonda de alto nivel titulada “De la promesa al progreso: promover la justicia social mediante la acción coordinada”.

Señora presidenta:

Para Cuba la justicia social constituye una parte central de nuestro proyecto socialista y modelo de desarrollo.

Nuestra premisa ha sido siempre no dejar a nadie desamparado, tanto en Cuba, como en todos aquellos países a los cuales hemos contribuido con nuestra solidaridad. Ello ha conllevado un accionar activo y coordinado de todas las instituciones de nuestro país, en un contexto continuo de adversas condiciones económicas. Aunque Cuba ha alcanzado logros incuestionables en áreas clave como la educación, la salud, el deporte, la ciencia, la biotecnología y la igualdad de género, no hemos podido desplegar todo nuestro potencial debido a la guerra económica del gobierno de los Estados Unidos.

Los impactos del recrudecido bloqueo económico, comercial y financiero han sido notables en dimensiones clave para el desarrollo del país, como el comercio, el acceso a bienes, servicios y tecnologías, las inversiones, el turismo, el financiamiento internacional y las remesas familiares; complejizando nuestros avances en la implementación de los objetivos de desarrollo sostenible, los compromisos de desarrollo social y las metas de justicia social.

Producto del bloqueo, y de la infundada inclusión en la lista de países que supuestamente patrocinan el terrorismo, Cuba está excluida de mecanismos internacionales de financiación y enfrenta desafíos críticos de financiamiento para respaldar las políticas sociales y la transformación productiva nacional.

Condenamos en los términos más firmes la nueva escalada de EEUU contra Cuba. La reciente orden ejecutiva del Presidente estadounidense se propone imponer un bloqueo total a los suministros de combustible a nuestro país y someter a nuestro pueblo a condiciones de vida extremas.

Ataca directamente hospitales, escuelas y alimentos. Se dirige contra derechos elementales de nuestro pueblo, incluido el derecho a la vida y la salud. ¿Cómo ese país podría explicar a los padres de los niños cubanos hospitalizados o a los familiares de los pacientes que requieren cuidados intensivos, que los continuos cortes de electricidad que ponen en riesgo su vida no son una consecuencia directa de esta guerra económica? ¿Cómo le explicarán a las niñas y los niños cubanos que la falta de electricidad en sus escuelas o la escasez de base material de estudio para su educación no es un resultado del bloqueo?

Cuba reafirma su determinación de defender su soberanía y el proyecto social, económico y político escogido libremente por su pueblo.

Cuba no renunciará al cumplimiento de sus compromisos nacionales e internacionales en materia de desarrollo y justicia social. Destacamos el valor del multilateralismo, la cooperación y el diálogo entre naciones para construir un proyecto colectivo de justicia social para todos y todas. Urge un compromiso renovado con la paz y el respeto a la convivencia pacífica, más allá de las diferencias, si queremos hablar, si quiera, de desarrollo.

Muchas gracias.