Señora Presidenta,
La felicitamos a usted y a los demás miembros de la Mesa por su elección.
Cuba se suma a las intervenciones realizadas por Uruguay en nombre del Grupo de los 77 más China y por Palau en nombre de la Alianza de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo.
Participaremos en las labores de la Segunda Comisión con un espíritu constructivo, guiados por el propósito de contribuir desde el multilateralismo y la cooperación a eliminar los obstáculos y desafíos que enfrentamos los países del Sur Global.
Señora Presidenta,
Presenciamos un contexto mundial sumamente complejo, marcado por guerras y amenazas de guerra, donde el Derecho Internacional y el multilateralismo están socavados, se cuestiona la utilidad de las Naciones Unidas y se reniegan los Objetivos de Desarrollo Sostenible por el propio país sede de esta Organización.
Ante este ciclo de crisis estructurales, ¿cómo entender que se rescatan bancos en horas, pero que los mínimos compromisos que asumimos al aprobar la Agenda 2030 no se cumplirán por falta de financiamiento?
Señora Presidenta,
Cuba reafirma su compromiso y apoyo a la causa palestina, y reitera su firme condena al genocidio que perpetra Israel en Gaza, con sostenido apoyo político, militar, logístico y financiero de Estados Unidos.
El objetivo de las Naciones Unidas de acabar con las guerras es hoy más necesario que nunca, pero no es posible pensar en paz o disfrute de los derechos humanos, sin garantizar primero el derecho al desarrollo, negado, por décadas, a gran parte de la humanidad.
Por undécimo año consecutivo, se ha incrementado el gasto militar mundial, que en 2025 alcanzó la cifra récord de 2,9 billones de dólares.
Mientras tanto, el servicio total de la deuda externa de los países en desarrollo alcanzó 1,6 billones de dólares en 2025.
En este contexto, el Compromiso de Sevilla ha puesto nuevamente en el centro de nuestros debates la urgencia de movilizar y proveer recursos nuevos, adicionales y predecibles que logren impulsar y retomar el camino hacia los ODS, pero los progresos siguen siendo discretos.
Son tímidos los pasos dados para el establecimiento de un mecanismo multilateral para la negociación de la deuda soberana. Tampoco se avanza, como requerido, en una reforma de las instituciones financieras internacionales.
El cambio climático amenaza la supervivencia de nuestra especie y del planeta. Debemos salvaguardar, implementar y cumplir los objetivos y principios de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, su Acuerdo de París y su Protocolo de Kyoto. Los países desarrollados deben asumir un liderazgo en la reducción de emisiones y en la provisión de los medios de implementación necesarios para los países en desarrollo, sobre la base del principio de responsabilidades comunes, pero diferenciadas.
Señora Presidenta,
La comunidad internacional ha rechazado en innumerables ocasiones la imposición de medidas coercitivas unilaterales, incompatibles con el Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas.
El bloqueo de los EE.UU., que mi pueblo sufre hace más de 6 décadas, ha alcanzado niveles sin precedentes este año. Al asedio económico, comercial y financiero, se ha sumado un inhumano cerco energético que constituye una forma de castigo colectivo al obstaculizar deliberadamente el acceso de Cuba a combustible y afectar directamente la generación eléctrica, los servicios hospitalarios, las escuelas, el transporte, la distribución de agua, la producción agrícola y la disponibilidad de alimentos y medicamentos.
Se han intensificado, además, las medidas de carácter extraterritorial y las llamadas sanciones secundarias, dirigidas contra empresas, bancos y proveedores de terceros países que mantienen relaciones legítimas con Cuba.
A ello se suman la injustificada permanencia de Cuba en la lista unilateral de Estados que supuestamente patrocinan el terrorismo y la campaña de descrédito contra la cooperación médica cubana.
A pesar de esos obstáculos, asumimos con ingenio y creatividad nuestro compromiso con la Agenda 2030 como una responsabilidad hacia el desarrollo sostenible de nuestro país, aunque nuestra resiliencia cada vez se torna más difícil. En este sentido, hemos emprendido este año 176 transformaciones económicas y sociales que buscan incrementar la productividad y atender las necesidades de nuestra población ante el asedio que se nos impone.
Señora Presidenta,
La comunidad internacional no puede seguir postergando la consecución del derecho al desarrollo. La actuación de Cuba continuará guiada por ese objetivo y por la voluntad de trabajar por un mundo más justo, incluyente y equitativo.
Muchas gracias.
