Señor Presidente,
Estimada Sima Bahous, Directora Ejecutiva de ONU-Mujeres,
La humanidad vive un contexto internacional desafiante, marcado por conflictos agravados y nuevas formas de agresión contra los países del Sur, al tiempo que se profundiza la pobreza, desigualdad y exclusión que enfrentan mujeres y niñas.
Este complejo panorama se agrava con crecientes ataques al multilateralismo, del cual ONU-Mujeres también ha resultado un blanco injustificado. Frente a estos ataques, renovamos nuestro reconocimiento y apoyo a la encomiable labor de la entidad, al tiempo que nos sumamos a los llamados por garantizar una financiación suficiente, flexible y predecible, que le permita la plena ejecución de su mandato.
Para Cuba, el adelanto de las mujeres es un asunto de máxima prioridad. Quien conozca sobre nuestro país, podrá atestiguar que la mujer cubana nunca ha sido un sujeto pasivo de la sociedad. La Revolución cubana no se concibe sin la contribución esencial de las mujeres y niñas. La Constitución, el Código de las Familias y la Estrategia integral de prevención y atención a la violencia de género y en el escenario familiar ofrecen un marco normativo moderno y abarcador que garantiza la plena igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.
A pesar de nuestra voluntad política, los indicadores sociales de nuestro país, incluyendo aquellos relativos a los derechos de la mujer, se han visto sensiblemente afectados por el bloqueo de los Estados Unidos. Los efectos acumulados de esta política genocida, agravada recientemente con las intenciones de imponer un bloqueo total a los suministros de combustibles del país, impactan drásticamente en la salud, la nutrición, la educación y el bienestar del pueblo cubano, con un daño desproporcionado en mujeres y niñas.
Por solo citar un ejemplo, hoy en Cuba, 32.880 embarazadas enfrentan riesgos adicionales y limitaciones a su gestación. Se afectan seriamente los servicios vitales para pacientes recién nacidos, menores de edad, con tratamiento oncológico y necesitados de cirugías de urgencia. ¿Cómo explicarle a una madre cuyo niño está ingresado en una unidad de cuidados intensivos que la vida de su hijo podría estar en grave peligro por los cortes de electricidad derivados de la falta de combustible?
A pesar de estos enormes desafíos, nuestra determinación de continuar defendiendo nuestra independencia y nuestro compromiso de seguir construyendo un país mejor, en el cual mujeres y niñas puedan ver plenamente realizados sus derechos, permanecerán invariables.
Muchas gracias.
