Intervención de la República de Cuba Reunión de emergencia del Consejo de Seguridad sobre la agresión militar de EE.UU. contra Venezuela.

Señor Presidente:

Desde septiembre del pasado año, Cuba ha venido denunciando los planes hegemónicos y criminales de Estados Unidos y su proyección agresiva contra Venezuela y la región. Hemos expuesto con claridad las graves e impredecibles consecuencias de la conducta irresponsable del gobierno de EE.UU. para la estabilidad política, social y económica de América Latina y el Caribe, y en sentido general para la paz y la estabilidad internacionales.

El pasado 23 de diciembre, expusimos en este mismo órgano, la secuencia y la escalada de acciones llevadas a cabo por EE.UU. en un tiempo récord, con el fin de derrocar por la fuerza al gobierno legítimo y constitucional de Venezuela y acabar con la Unión Cívico-Militar.  

Estados Unidos acudió a diversas maniobras para materializar sus planes de dominación, incluidos viles ejecuciones extrajudiciales y actos de piratería, el terrorismo marítimo contra buques petroleros y sus tripulaciones en aguas internacionales del Mar Caribe, así como a la imposición de un ilegal bloqueo naval contra Venezuela y a la designación políticamente motivada de su Gobierno legítimo como organización terrorista extranjera. Previamente había sometido a ese país a prolongadas medidas coercitivas unilaterales, asfixia económica, campañas de descrédito y ataques contra algunas de sus importantes instituciones, exponiéndolo a una guerra psicológica atroz.

Con un irrespeto absoluto a la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, incluidas relevantes resoluciones adoptadas por este Consejo y por la Asamblea General, este 3 de enero, las fuerzas militares estadounidenses atacaron con total brutalidad y alevosía a Venezuela y en un acto inaceptable y bárbaro secuestraron a su legítimo presidente Nicolás Maduro y su compañera, Cilia Flores.

Cuba condena en los términos más enérgicos la agresión militar de Estados Unidos contra Venezuela, a la vez que reitera de forma categórica su absoluto respaldo y solidaridad con el pueblo y gobierno venezolanos y se suma al reclamo para que el gobierno de Estados Unidos libere al presidente constitucional Nicolás Maduro Moros y la compañera Cilia Flores.

En el criminal ataque perpetrado por Estados Unidos, perdieron la vida en acciones combativas 32 cubanos, quienes cumplían misiones en representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior, a solicitud de órganos homólogos de ese país. Nuestros compatriotas cumplieron dignamente con su deber y cayeron, tras férrea resistencia, en combate directo contra los atacantes o como resultado de los bombardeos a las instalaciones. Supieron poner en alto, con su actuación heroica, los sentimientos solidarios de millones de compatriotas.

Señor Presidente:

La cobarde agresión estadounidense contra Venezuela es un acto criminal, violatorio del Derecho Internacional y la Carta de la ONU. Constituye una escalada peligrosa de la campaña de guerra sostenida durante años por Estados Unidos contra esa hermana nación, que se intensificó desde septiembre de 2025 con el despliegue naval agresivo en el Mar Caribe, bajo pretextos mendaces y acusaciones infundadas sin evidencia alguna.

El ataque militar de EE.UU. contra Venezuela no tiene justificación alguna, no responde a ninguna provocación, ni cuenta con legitimidad. Se sustenta en la aberrante doctrina de la “paz por medio de la fuerza” y quebranta la estabilidad y la paz que ha caracterizado durante años a nuestra región latinoamericana y caribeña. Busca propiciar un cambio del orden constitucional en la República Bolivariana de Venezuela, escogido libremente por su pueblo. Su objetivo último no es la falsa narrativa del combate al narcotráfico, sino el control sobre las tierras y los recursos naturales de Venezuela, como ha sido declarado abierta y desenfadadamente por el presidente Trump y su Secretario de Estado.

Se trata de una agresión imperialista y fascista con objetivos de dominación, que pretende reeditar las ambiciones hegemónicas estadounidenses sobre Nuestra América, ancladas en la vetusta Doctrina Monroe. Busca también amedrentar y avasallar a los gobiernos de América Latina y el Caribe.

Cuba llama a una reacción urgente de la comunidad internacional contra este criminal ataque a Venezuela, una nación pacífica que no ha agredido a EE.UU. ni a ningún otro país.

Llamamos a todos los gobiernos, parlamentos, movimientos sociales y pueblos del mundo a condenar la agresión militar de Estados Unidos contra Venezuela, y a enfrentar este acto de terrorismo de Estado que amenaza la paz y la seguridad internacionales, y pretende imponer una nueva doctrina de dominación del imperialismo estadounidense en América Latina y el Caribe y en el mundo.

Señor Presidente: 

Las recientes declaraciones sobre los planes imperialistas de dirigir Venezuela hacia una supuesta transición segura, adecuada y prudente, resultan totalmente inaceptables. En la visión de dominación de EE.UU., ello equivale a imponer un gobierno títere, funcional a sus objetivos rapaces, en particular el acceso irrestricto y el saqueo de los recursos naturales que, por derecho propio, pertenecen al pueblo venezolano.

Determinar el destino de Venezuela es un derecho exclusivo de su pueblo, sin injerencias externas. Si al gobierno estadounidense, carente de autoridad moral alguna, le importara realmente la paz, la libertad y la justicia de los venezolanos y venezolanas, no habría bombardeado este territorio con absoluto desprecio por las vidas, la soberanía y la integridad territorial de esta nación.

Concluyo reafirmando nuestra adhesión irrestricta a la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz y haciendo un llamado a actuar con la firmeza y determinación que las circunstancias actuales demandan, siempre en defensa del Derecho Internacional y de un futuro de paz para todos los pueblos de Nuestra América y del mundo.

Muchas gracias.