Excelentísimo Señor Akan Rakhmetullin:
Lo felicitamos por su elección como Presidente de la sesión anual de la Comisión de Desarme. Extendemos nuestras felicitaciones a los miembros de la Mesa.
Suscribimos la declaración de Indonesia a nombre del Movimiento de Países No Alineados.
En 2022, la reanudación de las labores sustantivas de la Comisión permitió retomar el debate en este órgano deliberativo especializado de la maquinaria de desarme.
En correspondencia con su compromiso con la maquinaria de desarme, Cuba confiere gran importancia al avance en la labor sustantiva de la Comisión. Este año, se requiere la adopción de recomendaciones específicas a presentar a la Asamblea General sobre los temas bajo examen, relativos al desarme nuclear y el espacio ultraterrestre.
Para ello, instamos a que se tengan en cuenta las recomendaciones formuladas por el MNOAL en los documentos de trabajo presentados a la Comisión, que integran históricas y justas reivindicaciones de más de dos tercios de los miembros de las Naciones Unidas.
Enfatizamos en la necesidad de que se acuerden recomendaciones para lograr el objetivo del desarme nuclear.
Resaltamos la importancia de lograr compromisos prácticos en los que quede claramente reflejada la responsabilidad primordial de los Estados poseedores de armas nucleares en el cumplimiento de dicho objetivo, de forma transparente, verificable e irreversible, y dentro de un plazo de tiempo definido. Las recomendaciones remitidas por el MNOAL en ese sentido deberían ser debidamente atendidas.
Se impone revertir la tendencia a la falta de progresos en el cumplimiento de las obligaciones jurídicas en virtud del artículo VI del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares, durante más de 50 años desde su entrada en vigor.
Abogamos por la universalización del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares y el avance en su proceso de institucionalización. La entrada en vigor de este Tratado ha establecido claramente que las armas nucleares no son solo inhumanas, inmorales y éticamente indefendibles; sino también ilegales. Dicho instrumento hace una contribución efectiva al desarme general y completo y al mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, al establecer una nueva norma de Derecho Internacional que prohíbe categóricamente las armas nucleares en toda circunstancia y al brindar, además, un marco sólido y legalmente vinculante para su destrucción y total eliminación.
La mera existencia de las armas nucleares amenaza la supervivencia humana. La no proliferación no es un fin en sí mismo, sino un escalón para alcanzar el desarme nuclear. Los debates y medidas intermedias sobre la reducción del riesgo nuclear no deben distraer del objetivo del logro de un mundo libre de armas nucleares. Nos oponemos a los intentos de condicionar el desarme nuclear y legitimar el estatus quo. Son inaceptables la existencia de doctrinas de seguridad basadas en la llamada “disuasión nuclear”; así como el mantenimiento de programas de modernización de las armas nucleares.
Cuba, como Estado Parte del TNP, el TPAN, el Tratado de Tlatelolco y el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares; así como nación perteneciente a la región de América Latina y el Caribe, proclamada como Zona de Paz, continuará defendiendo el desarme nuclear como la mayor prioridad en la esfera del desarme. Esta máxima guiará la participación de la delegación cubana en las labores de la Comisión de Desarme.
Señor Presidente:
Es importante también que esta Comisión acuerde recomendaciones para promover la aplicación práctica de medidas de transparencia y fomento de la confianza en actividades en el espacio ultraterrestre, con el objetivo de prevenir una carrera de armamentos, incluido el emplazamiento de armas en ese ámbito. Sin embargo, el documento a adoptar debe dejar claro que estas medidas no pueden esgrimirse como una alternativa a la necesaria negociación y pronta adopción de un tratado para la prevención y prohibición del emplazamiento de armas en el espacio ultraterrestre, que complemente el régimen jurídico vigente.
Dichas recomendaciones deben elaborarse sobre la base del respeto a los mandatos de los órganos de las Naciones Unidas que consideran las diferentes aristas de los temas relativos al espacio ultraterrestre.
Debe promoverse la cooperación internacional para contribuir al ejercicio del legítimo derecho de todos los Estados al uso y la exploración del espacio ultraterrestre con fines exclusivamente pacíficos, en condiciones de igualdad y sin discriminación. Rechazamos las medidas coercitivas unilaterales, que no solo contravienen el Derecho Internacional, sino que también obstaculizan el uso pacífico del espacio ultraterrestre en beneficio del desarrollo científico, económico y social de países en desarrollo.
Para concluir, reafirmamos nuestro apoyo a la presidencia para el éxito del presente ciclo de trabajo de la Comisión de Desarme.
Muchas gracias.
