Señor Presidente,
Mi delegación suscribe las intervenciones realizadas por Iraq, en nombre del Grupo de los 77 y China; por Venezuela, en nombre del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas y la de Ecuador, en nombre del Grupo de Amigos del Español.
Agradecemos la presentación del informe contenido en el documento A/80/323, en el cual se resaltan las actividades realizadas por el Departamento de Comunicación Global y las prioridades de comunicación de las Naciones Unidas. De igual forma, tomamos nota del informe A/80/21 contentivo de los principales resultados del 47 período de sesiones del Comité de Información.
Al examinar los informes presentados, reconocemos la labor comunicacional y los enfoques innovadores desplegados para informar e involucrar al público en relación con las prioridades de la Organización. Resulta esencial el trabajo realizado para garantizar la integridad de la información. En un contexto donde la veracidad y la objetividad informativas son cada vez más necesarias, destacamos que la promoción de la integridad de la información debe mantenerse como una prioridad estratégica para el Departamento de Comunicación Global.
De igual forma, subrayamos el impulso de iniciativas para el desarrollo de contenidos multilingües. La promoción de estos valores es indispensable para lograr la difusión de contenidos accesibles para los diferentes públicos. Es un reflejo, además, de la riqueza y diversidad cultural de los pueblos.
Acogemos con agrado los esfuerzos encaminados hacia la digitalización de la documentación histórica de las Naciones Unidas, un paso significativo para la preservación de la memoria histórica de la Organización.
Señor Presidente,
Cuba continúa otorgando especial relevancia al avance del proceso de informatización de la sociedad, como parte del Plan de Desarrollo Económico y Social hasta 2030. En este sentido, el desarrollo de la infraestructura de las telecomunicaciones continúa siendo una prioridad, con el objetivo de potenciar el acceso universal y el uso productivo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).
El gobierno cubano, junto a los profesionales del sector están comprometidos con la promoción de un camino de desarrollo para la sociedad, basado en la ciencia, la tecnología y la innovación, a pesar de los obstáculos que encarecen la conectividad en el país y entorpecen el acceso a tecnologías de avanzada.
El bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos contra Cuba dificulta el desarrollo del país en esta rama. Entre marzo de 2024 y febrero de 2025, el bloqueo ha provocado daños y perjuicios en el sector de las comunicaciones y la informática que se estiman en 78 millones 064 mil 500 dólares.
Las principales afectaciones están dadas por las limitaciones de suministros de tecnologías y equipamientos producidos bajo licencia o utilizando componentes norteamericanos, lo que implica que haya que acudir a la compra en otros mercados, mucho más lejanos. Además, continúa el constante asedio a empresas y proveedores que mantienen relaciones comerciales o expresan interés de establecer negocios con entidades cubanas.
A pesar de las limitaciones económicas y financieras, se ha evidenciado un crecimiento en algunos indicadores como la densidad telefónica, los usuarios de telefonía móvil, los servicios de telefonía fija y las capacidades de conectividad internacional.
Por otra parte, los representantes cubanos enfrentan dificultades para participar en reuniones y eventos virtuales convocados por organismos del Sistema de Naciones Unidas, debido a que Cuba tiene restringido el acceso a varias de las plataformas digitales, como es el caso de “Zoom”. Rechazamos la imposición de estas restricciones que afectan la participación de Cuba en espacios multilaterales, en condiciones de igualdad soberana.
Señor Presidente,
Reiteramos nuestra denuncia al diseño, en las plataformas digitales sociales, mediante el cual Estados Unidos ha tratado de vender la idea de que el bloqueo es, supuestamente, una justificación del gobierno cubano para esconder sus ineficiencias o los errores de su modelo de desarrollo.
Esta campaña política se sostiene en una operación comunicacional y digital que, mediante la desinformación tóxica, los silencios selectivos y la saturación coordinada de mensajes, busca crear la percepción de que el bloqueo no existe o no afecta a la población.
Condenamos igualmente la permanente agresión radial y televisiva contra Cuba, así como el uso indebido del ciberespacio por parte del gobierno de los Estados Unidos contra nuestro país, con fines desestabilizadores y de subversión política, contraviniendo los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y las disposiciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones.
Estas transmisiones radiales y televisivas violan el Derecho Internacional y el orden constitucional cubano. Difunden programas lesivos para la soberanía cubana, en lo que concierne a la competencia nacional para regular los flujos de información y el uso de los medios de difusión masiva. Además, incluyen programaciones especialmente diseñadas para promover la desestabilización política.
Han continuado las transmisiones radiales agresivas contra nuestro país en las bandas de ondas medias y ondas cortas. Solo durante el mes de agosto del presente año, se mantuvieron transmitiendo contra Cuba 12 estaciones, utilizando un total de 15 frecuencias (7 Ondas Cortas y 8 Ondas Medias), con un promedio de 6 mil 135 horas mensual.
El gobierno de los Estados Unidos mantiene el financiamiento, con fondos gubernamentales, a los programas subversivos contra Cuba de organizaciones que dicen ser independientes y durante años han lucrado y hecho carrera del mercenarismo anticubano.
Señor Presidente,
En la actualidad, observamos un crecimiento exponencial en el desarrollo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, un crecimiento que podría coadyuvar al progreso de los pueblos si se pone en función del bienestar común de la humanidad.
Las nuevas tecnologías deben utilizarse en función del desarrollo humano y no para promover agendas belicistas y discursos de odio. Deben emplearse para estimular el conocimiento y no para sembrar ignorancia ni atacar la cultura, símbolos e identidad de los pueblos. Deben incentivar la producción y promover mejor calidad de vida en lugar de generar desigualdad, pobreza y exclusión social.
Aboguemos por un uso responsable de las tecnologías, de conformidad con el Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas y sustentado en el respeto a la soberanía, la no injerencia en los asuntos internos de los Estados y la coexistencia pacífica.
Cuba ratifica su voluntad de contribuir a los esfuerzos por establecer un nuevo orden mundial de la información y las comunicaciones más justo y equitativo, donde prime el desarrollo tecnológico y digital en función del bienestar de los pueblos.
Muchas gracias.
