Señor Presidente:
Agradecemos a Rusia por la convocatoria de esta reunión sobre el impacto para los Estados de los servicios de Internet utilizando redes de satélites no geoestacionarios de órbita baja.
Este avance tecnológico, si bien pudiera facilitar la conectividad en lugares de difícil acceso y sin infraestructura de telecomunicaciones, plantea desafíos importantes en materia de ciberseguridad, telecomunicaciones y sostenibilidad espacial con profundas implicaciones políticas, sociales, tecnológicas, jurídicas y para la seguridad nacional de los países, en particular los del Sur.
La órbita geoestacionaria es un recurso natural limitado y está cada día más en claro peligro de saturación. Las posibilidades excepcionales que esta nos brinda de desarrollar programas sociales en beneficio de la humanidad, no deben verse obstaculizadas por la comercialización desenfrenada y elitista por parte de algunos Estados o agentes privados.
Su utilización se debe regir por lo dispuesto en los tratados internacionales sobre el espacio y garantizar el acceso en condiciones equitativas a todos los países, independientemente de su grado de desarrollo científico o económico, prestando especial atención a las necesidades e intereses de las naciones en desarrollo.
Señor Presidente:
El despliegue masivo de satélites Starlink no solo amenaza la soberanía tecnológica, sino también el equilibrio orbital.
La nutrida red de satélites espías existentes en el espacio, creada por algunos países con el objetivo de obtener información en detrimento de otros y no en beneficio de la humanidad, contribuye en gran medida a la generación de desechos espaciales y la colisión de objetos espaciales.
El empleo ilegal de estos medios, sin la debida autorización por los gobiernos y como mecanismo para la injerencia, pone en riesgo la estabilidad de cualquier nación soberana y constituye una violación de los documentos rectores de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, que establece que los Estados miembros tienen soberanía exclusiva sobre su espectro radioeléctrico.
En Cuba, se han introducido dispositivos técnicos sin la debida autorización para acceder a servicios de internet a través de terminales ilegales de "Starlink", con el propósito de promover campañas de desinformación y de manipulación mediática; así como acciones subversivas diseñadas para provocar descontento y desestabilización, que atentan contra el orden interno. Ello vulnera nuestra soberanía y viola lo establecido en la legislación nacional, que prohíbe la importación y uso de equipos satelitales sin la autorización requerida, incluyendo las terminales "Starlink". Denunciamos esta operación ilegal, que representa una amenaza a nuestra seguridad nacional y afecta los servicios de la empresa cubana que opera las telecomunicaciones en el país.
Es preocupante que la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) del gobierno de los Estados Unidos autorice el uso supuestamente civil de estos dispositivos, sin brindar información pública sobre ellos, en contravención del Convenio sobre Registros Lanzados al Espacio Ultraterrestre, puesto en vigor en 1976.
Condenamos las acciones injerencistas promovidas por los Estados Unidos para la subversión y desestabilización del orden político, económico y social de naciones soberanas, a través del uso de satélites de órbita baja.
Reafirmamos categóricamente el derecho soberano de los Estados a defender su espacio radioeléctrico y a reglamentar sus telecomunicaciones, en correspondencia con el marco regulatorio aprobado en la Unión Internacional de Telecomunicaciones.
Abogamos por la prohibición de la militarización de los sistemas de comunicaciones de órbita baja.
Rechazamos la utilización de tecnologías satelitales para promover el intervencionismo, la guerra y la subversión política. Insistimos en la preservación de las mismas para fines exclusivamente pacíficos, sobre la base de la cooperación internacional, el respeto mutuo y la estricta observancia del Derecho Internacional.
Muchas gracias.
