Señora presidenta:
El mundo atraviesa una compleja coyuntura. Se erosiona el multilateralismo, mientras proliferan conflictos, tensiones geopolíticas, se perpetúa un genocidio en Gaza y crecen las amenazas a la paz y la seguridad internacionales.
Estados Unidos se retira de múltiples entidades de la ONU, agrede militarmente a naciones soberanas y declara sus intenciones imperialistas y fascistas de dominación en nuestra región y a nivel internacional.
Condenamos enérgicamente la agresión militar de EE.UU. contra Venezuela y ratificamos nuestro respaldo y solidaridad con ese hermano país y su gobierno. Esa cobarde agresión es un acto criminal, violatorio del Derecho Internacional, la Carta de la ONU y la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.
Ante ese escenario desafiante, reafirmamos la importancia de la ONU y en particular de la Asamblea General como su órgano más representativo, donde todos tenemos voz y voto en condiciones de igualdad. En este espíritu, de diálogo y cooperación, deben figurar como prioridades de la AGNU:
- Detener el paradigma de la guerra y la coerción y abogar sin descanso por un mundo de paz, donde prevalezcan la justicia social, el respeto a la pluralidad cultural, étnica y religiosa.
- Erradicar las causas profundas de los conflictos, atender las desigualdades estructurales, la pobreza y el subdesarrollo y poner fin al colonialismo en todas sus formas y manifestaciones.
- Abordar la reforma del actual orden económico internacional y de su arquitectura financiera, que hoy excluyen a las naciones en desarrollo.
- Abordar el crecimiento exponencial de la deuda externa de los países del Sur, ya pagada con creces.
- Propiciar un compromiso renovado con la Agenda 2030, a menos de 5 años del plazo fijado para su cumplimiento e impulsar los compromisos en materia de financiación y Ayuda Oficial al Desarrollo.
- Promover una gobernanza más inclusiva y democrática de la Inteligencia Artificial, que evite su uso contrario a la paz y al Derecho Internacional.
- Propiciar el acceso igualitario de los países del Sur al desarrollo científico-técnico.
- Abordar la cuestión de los derechos humanos sin politización ni dobles raseros, sobre la base de la cooperación y el respeto al derecho de cada país a escoger su sistema político, económico y social, sin injerencias.
- Garantizar que ONU80 responda a las prioridades de los Estados Miembros, mientras se preserva el carácter intergubernamental de la ONU.
- Defender un mundo sin crueles bloqueos ni medidas coercitivas unilaterales, contrarias al Derecho Internacional.
Urge un compromiso firme y renovado con el multilateralismo, por el bien de las presentes y futuras generaciones. En este empeño puede la comunidad internacional contar con Cuba.
Muchas gracias.
