Señor Vicepresidente, Señor Secretario General,
Cuba se suma a las declaraciones formuladas por Uruguay, en nombre del Grupo de los 77 y China, y por Palau, en nombre de AOSIS.
El informe presentado describe con claridad los desafíos que enfrenta el sistema de las Naciones Unidas y sus actividades operacionales para el desarrollo. Si bien reconocemos los esfuerzos realizados para incrementar la eficiencia y alinear la cooperación en el terreno con las prioridades nacionales, persisten limitaciones significativas que impiden que el sistema despliegue su potencial.
La problemática financiera ha adquirido un carácter estructural, caracterizada por el aumento de la financiación condicionada y el incumplimiento de compromisos históricos, entre ellos la meta del 0.7% del PIB destinada a la Asistencia Oficial para el Desarrollo. La disminución sostenida de los recursos destinados al sistema de desarrollo de las Naciones Unidas aleja aún más la posibilidad de cumplir la Agenda 2030 y de avanzar hacia la erradicación de la pobreza como objetivo central.
En este contexto, resulta particularmente preocupante la conducta del principal contribuyente de la Organización, los Estados Unidos, que de manera reiterada muestra un desprecio por los principios que dieron origen a esta institución. Sus acciones y amenazas constantes a la paz y la estabilidad internacional debilitan el pilar del desarrollo y erosionan los fundamentos mismos del sistema de las Naciones Unidas.
Cuba, por su parte, continúa sufriendo el impacto devastador del recrudecido bloqueo de los Estados Unidos, principal obstáculo a nuestro desarrollo sostenible. Esta política de presión, se acompaña hoy de amenazas de agresión, cuyas consecuencias serían incalculables no solo para Cuba sino también para EE.UU. y toda la región.
De no restablecerse el respeto a la paz y a los principios del multilateralismo, la Agenda 2030 corre el riesgo de convertirse en la gran promesa incumplida de nuestro tiempo.
Muchas gracias.
