Sr. Presidente:
Tengo el honor de realizar esta intervención en nombre del Grupo de los 77 más China. Para empezar, quisiera agradecer al Secretario General por plantear sus prioridades para 2023.
Las palabras pronunciadas por el Secretario General demuestran que las Naciones Unidas son hoy más importantes que nunca. En el contexto de una crisis mundial y multisectorial sin precedentes, el Grupo de los 77 más China alza su voz como actor constructivo e indispensable en la búsqueda de una acción urgente y significativa para corregir los enormes desequilibrios existentes en el mundo que empujan a los países en desarrollo al borde del abismo.
Los efectos de la pandemia de la COVID-19 aún permanecen aquí. Aunque parece haber signos de recuperación progresiva en las economías industrializadas y un regreso a la normalidad en estas naciones, el hemisferio sur sigue fuertemente afectado. Sin hacer una larga lista, nuestros países continúan sufriendo la escasez de suministros médicos, incluidas las vacunas contra la COVID-19; las enormes crisis financieras y de endeudamiento desencadenadas por la pandemia; un orden económico internacional cada vez más desequilibrado, la subida de los precios de los alimentos y la brecha tecnológica que repercute en el acceso a una educación de calidad y a sistemas sanitarios sostenibles.
No es razonable y, sobre todo, no es justo que los países más pobres gasten ahora cuatro veces más en pagar la deuda a los acreedores ricos en materia de sanidad, precisamente cuando todavía estamos viviendo los efectos de la COVID-19. Incluso el Banco Mundial ha indicado que, por primera vez en 25 años, la pobreza extrema aumentó al mismo tiempo que la riqueza extrema, que creció drásticamente con la pandemia.
Los más pobres no pueden seguir asumiendo el costo en beneficio de los más ricos. Algunos informes señalan que tres cuartas partes de los gobiernos del mundo prevén recortes del gasto público impulsados por la austeridad -incluidos los de sanidad y educación- por valor de 7,8 billones de dólares en los próximos cinco años. Está claro quiénes serán los más afectados.
El papel de las Naciones Unidas es esencial para invertir estas perspectivas autodestructivas. Reconocemos el audaz llamado del Secretario General en favor de un mundo más equilibrado, en particular, mediante una reforma urgente de la arquitectura financiera internacional. A este respecto, el Grupo de los 77 más China trabajará activamente a lo largo del año para pasar de las exigencias a la acción.
El Grupo también está de acuerdo con el Secretario General en que "los parámetros deben ir más allá del Producto Interno Bruto para incluir la vulnerabilidad y los diferentes riesgos relacionados con el clima y muchos otros". Apoyamos que se deje de depender únicamente del PIB como criterio para determinar el acceso a la financiación en condiciones favorables y otros medios de apoyo, y esperamos con interés los debates a este respecto.
El año 2023 tendrá una serie de hitos y acontecimientos cruciales para la agenda del desarrollo sostenible. El Grupo se compromete a participar de forma constructiva y activa en todos los procesos venideros, como la segunda parte de la Quinta Conferencia de los PMA, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el examen amplio de mitad de período de la aplicación de los objetivos del Decenio Internacional para la Acción, "El agua para el desarrollo sostenible" 2018-2028 y el examen de mitad de período del Marco de Sendai.
Aplaudimos la iniciativa del Secretario General del estímulo de los ODS. Es fundamental que se movilicen recursos financieros adicionales de los países desarrollados para apoyar la implementación de los ODS, lo cual es más urgente teniendo en cuenta que todas las proyecciones estiman que estamos en camino de no alcanzar las metas establecidas en la Agenda 2030. El Grupo prestará especial atención a la Cumbre sobre los ODS, que se celebrará a finales de este año, y estamos dispuestos a apoyar todos los esfuerzos para obtener resultados concretos.
En este sentido, el Grupo también reconoce la presentación del informe "Nuestra Agenda Común" y espera con interés los debates relacionados durante este año, sin perder de vista la centralidad y prioridad de la Cumbre de los ODS. Consideramos el informe como un esfuerzo adicional para impulsar la implementación de la Agenda 2030 y no para modificar los compromisos previos. También destacamos que este debe ser un proceso liderado intergubernamentalmente, en plena consonancia con la naturaleza de esta Organización.
El G77+China destaca además la necesidad urgente de hacer frente al impacto cada vez mayor del cambio climático mediante la plena aplicación de los compromisos y acuerdos en el marco de la CMNUCC, sobre la base de los principios y objetivos de la Convención. En este contexto, recordamos el importante resultado alcanzado durante la COP27, bajo los auspicios de Egipto, para establecer el Fondo para Pérdidas y Daños, que fue también una gran conquista del Grupo, liderado de forma destacada por Pakistán.
También acogemos con satisfacción la adopción del Marco Mundial para la Biodiversidad de Kunming-Montreal en la COP15 y hacemos un llamado a todos los países desarrollados y donantes para que proporcionen recursos acordes con el objetivo de financiación y apoyen la rápida puesta en marcha del Fondo Fiduciario Especial para la aplicación del marco.
De igual manera, somos conscientes de la importancia de la ciencia y la tecnología para reducir la brecha cada vez mayor que existe entre los países desarrollados y los países en desarrollo, en los ámbitos económico, social y ambiental. En este sentido, el Grupo reconoce también el interés que el Presidente de la Asamblea General ha concedido a este ámbito. Con el fin de contribuir a estos esfuerzos, la Presidencia cubana del G77+China acogerá una Cumbre del Grupo sobre Ciencia, Tecnología e Innovación, justo antes del inicio de la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de este año.
Deseamos concluir insistiendo nuevamente en el importante papel de la ONU para evitar consecuencias irreversibles en el mundo. Las Naciones Unidas deben ser más que nunca un lugar de encuentro, donde se produzcan debates francos y abiertos en pos de acciones apropiadas para afrontar los numerosos retos a los que nos enfrentamos. Ese diálogo y esos procesos deben llevarse a cabo no sólo entre los Estados Miembros, sino también entre éstos y la Secretaría.
Afortunadamente, la situación sanitaria en Nueva York permite ahora estar presente en estas instalaciones y tener una mayor participación. Todos debemos beneficiarnos de ello, incluido el personal de la Secretaría, al que los Estados Miembros exigimos que tenga una presencia física en este edificio como parte de la dinámica normal en la ONU.
Recordamos que, de acuerdo con el concepto de rendición de cuentas aprobado por la Asamblea General, la Secretaría y su personal deben lograr resultados de alta calidad y la plena aplicación de todos los mandatos aprobados por los órganos intergubernamentales de la ONU.
Por último, el Grupo de los 77 más China quisiera reafirmar al Secretario General nuestro apoyo y cooperación para reforzar el papel de las Naciones Unidas, tal y como se establece en la Carta de las Naciones Unidas.
Muchas gracias.
