Voces de África.
Homenajear a África es entonar los parabienes a un hermano de sangre que acortó en alma, sudor y amor las distancias geográficas, acercando con perfección artística raíces y costumbres. Nos une, por tanto, cultura e historias comunes; de allí nuestro adeudo irrenunciable. Basta rememorar aquella alocución del Comandante en Jefe sobre la presencia de Cuba en tierras africanas: “¿Qué hacíamos nosotros, sino pagar nuestra deuda con la humanidad, nuestra deuda con África, nuestra deuda con aquellos que lucharon por nuestra dignidad, con aquellos que lucharon por nuestra independencia en muchos campos de batalla?. Eso es lo que hemos hecho, no merecemos ningún especial reconocimiento, no merecemos ninguna especial gratitud, simplemente cumplimos un deber”.