GINEBRA, 13 de febrero de 2026 — El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos a través de su vocera, emitió hoy una declaración, en la que enfatiza el negativo impacto humanitario del bloqueo financiero y comercial impuesto por los EE.UU contra Cuba por décadas, incluyendo las medidas recientes que restringen el envío de combustibles a la Isla. Denunció que tales medidas unilaterales afectan severamente los derechos humanos del pueblo cubano.
Volker Turk destacó en su comunicado que la actual escasez de petróleo, agravada por las restricciones impuestas, pone en riesgo la disponibilidad de servicios esenciales en toda la isla, dado que sectores clave como la salud, la alimentación y el suministro de agua dependen en gran medida de combustibles fósiles importados.
Según el comunicado, las unidades de cuidados intensivos y salas de emergencia, operan en escenarios muy adversos. Asimismo, la producción, distribución y almacenamiento de vacunas, productos sanguíneos y otras medicinas sensibles a la temperatura se han visto afectados. Más del 80 % del equipo de bombeo de agua en Cuba depende de electricidad, por lo que los cortes de energía están afectando el acceso al agua potable y los sistemas de saneamiento e higiene.
La nota subraya que la escasez de combustible ha repercutido también en las redes de protección social, incluidos programas de alimentación escolar, hogares maternos y residencias para personas mayores, con un impacto especialmente duro en los grupos más vulnerables.
En su declaración, Turk recuerda que el acceso a bienes y servicios esenciales —como alimentos, agua, medicinas, combustible y electricidad— es fundamental para el derecho a la vida y para el disfrute de muchos otros derechos humanos.
El Alto Comisionado llamó a levantar las medidas unilaterales contra Cuba. Enfatizó que los objetivos políticos no pueden justificar acciones que, en sí mismas, violen los derechos humanos de millones de personas.
