Asociación de cubanos residentes en Irlanda.
Estimados Eurodiputados irlandeses,
Quienes suscribimos esta carta somos ciudadanos cubanos residentes en Irlanda, la mayoría de nosotros cuenta con familias mixtas constituidas en este bello país, muchos de nosotros hemos adquirido la doble nacionalidad al igual que nuestros hijos, y nos sentimos también ciudadanos irlandeses, ciudadanos europeos, pero por supuesto no podemos ni queremos olvidar nuestros orígenes y la suerte del pueblo cubano.
Como no han olvidado sus orígenes los millones se irlandeses emigrados y sus descendientes. En esto también nos une la pertenencia a dos islas separadas por un mismo mar de luchas y esperanzas.
Apelamos a Ustedes en su doble condición de Eurodiputados y ciudadanos irlandeses, nosotros y nuestra familia también les votamos.
El recrudecimiento del bloqueo económico comercial y financiero impuesto por el gobierno de Estados Unidos contra el pueblo de Cuba por más de 60 años es una verdadera violación masiva, flagrante y sistemática de los derechos humanos contra todo un pueblo, incluidos nosotros los emigrados, y se comete a la vista de la Unión Europea.
Conocemos la tradicional posición de los Estados miembros de la Unión Europea contra la política del bloqueo y su apoyo sistemático a la resolución que en 28 ocasiones ha aprobado por abrumadora mayoría la AGNU exigiendo su fin.
No es suficiente con ese apoyo moral.
Reclamamos una mayor intervención de las instituciones de la Unión Europea, incluido el Parlamento, para que utilicen toda su influencia y se persuada a la Administracion del Presidente Joe Biden y a los Congresistas norteamericanos, a emprender el curso de la normalización de las relaciones con Cuba y la eliminación del bloqueo, que tantas penurias causa a nuestras familias independientemente de la ideología que abracen. Reclamamos un mayor empeño de las autoridades de la Unión Europea para impedir que la aplicación extraterritorial de las sanciones del bloqueo contra Cuba puedan tener espacio en el territorio de la Unión. Nos referimos a todas las dificultades bancarias, la discriminación que sufrimos los emigrados cubanos en Europa para que, como cualquier emigrado, podamos remesar a nuestras familias. Nos referimos a las represalias de las que pueden ser objeto los negocios de ciudadanos europeos establecidos en Cuba, que pueden ser los negocios de nuestras familias, entre otras muchas por ustedes conocidas.
Reclamamos también un mayor empeño para desarrollar de una manera dinámica las relaciones de comercio y cooperación amparadas en el Acuerdo de Dialogo Político y Cooperación entre la UE y Cuba. Sería una justa posibilidad de contribuir al desarrollo y prosperidad del pueblo cubano, sería también una manera de expresar el verdadero rechazo a las sanciones económicas unilaterales y arbitrarias representadas por el bloqueo.
Les pedimos rechacen enérgicamente cualquier intento por sabotear la aplicación del ADPC.
No albergamos odio, somos un pueblo de paz, y creemos firmemente en la coexistencia pacífica por encima de las diferencias. El progreso mostrado en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos durante la etapa final de la Administracion del Presidente Barack Obama así lo demostró.
Rechazamos a quienes persisten en alentar el odio y torpedean con pretextos anclados en la Guerra Fría toda posibilidad de progreso real.
No podemos ocultar nuestra indignación frente a las motivaciones tendenciosas de la reunión que sobre Cuba ha sido fijada en la agenda del Parlamento a partir del 8 de junio.
Denunciamos que el grupo de Eurodiputados que promueve una resolución, que censuraría al Gobierno de Cuba por alegadas violaciones de los derechos humanos, tiene vínculos estrechos con los sectores más radicales en Estados Unidos, que se empeñan en perpetuar el bloqueo económico y se oponen al cualquier mejoramiento de las relaciones entre Cuba y EEUU.
Esos Eurodiputados jamás han alzado su voz para pedir el fin de la política cruel e inhumana del bloqueo. Son ellos quienes sabotean el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación entre la UE y Cuba.
Esos Eurodiputados no responden a los verdaderos intereses de los ciudadanos europeos que les votamos.
Les solicitamos disociarse se esa resolución que no contribuirá al diálogo constructivo y respetuoso entre la UE y Cuba.
Les invitamos a concentrar esfuerzos en poner fin el verdadero crimen que se comete contra nuestro pueblo: el bloqueo económico.
Creemos en los valores defendidos en Europa y confiamos en que sus máximas autoridades y representantes no nos defrauden.
Expresamos nuestro sincero reconocimiento y agradecimiento a los Eurodiputados irlandeses empeñados en construir relaciones prosperas entre los pueblos de Europa y Cuba.
Dublín, 7 de junio del 2021.
