Ulán Bator, 18 de junio de 2026.- En una jornada cargada de emotividad y arte, auspiciada por la Embajada de Cuba en Mongolia y la Asociación de Amistad con Cuba, se conmemoró el aniversario 65 del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países con un acto político- cultural que, trascendió lo conmemorativo, y devino muestra de apoyo, solidaridad y mensaje de aliento al pueblo cubano.
La velada, que tuvo como escenario el Teatro Ulán Bator, contó con un lleno total y reunió a un nutrido auditorio compuesto por una amplia representación del cuerpo diplomático acreditado en esta capital, funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores de Mongolia, miembros del Parlamento, directivos de la Asociación de Amistad Mongolia-Cuba, así como cubanos residentes y graduados en la Mayor de las Antillas.
El momento cumbre de la celebración estuvo a cargo de los niños de la Escuela Número 52 “José Martí” de Ulán Bator, quienes fueron los verdaderos protagonistas y ofrecieron un espectáculo de altísimo nivel artístico.
Durante más de una hora y media, los pequeños artistas demostraron un gran talento y versatilidad al interpretar un variado programa que incluyó números musicales, canto, danzas folklóricas mongolas y bailes cubanos. La audacia de verlos cantar en español, recitar poemas dedicados a José Martí y a Cuba, y ejecutar con gracia los ritmos de la isla, arrancó más de una lágrima de emoción entre los presentes.
Ver a esos niños, algunos de muy corta edad, convertirse en símbolos vivientes de la amistad y la solidaridad entre Cuba y Mongolia, actuando con tanto amor y entrega, fue un testimonio conmovedor del profundo vínculo que une a ambos pueblos.
Al hacer uso de la palabra, el Embajador de Cuba, Emilio Pevida Pupo, expresó su más profundo agradecimiento a todos los que hicieron posible la Gala cultural. Extendió un reconocimiento especial a los niños y jóvenes, asi como a la directora y al claustro de profesores de la Escuela Número 52 “José Martí” por haber acogido la celebración con tanto amor, compromiso y por la excelencia de las actuaciones, que reflejan la calidad de la enseñanza que allí se imparte.
En sus palabras, el diplomático cubano también agradeció a Mongolia por su posición histórica y su firme apoyo a la justa causa del pueblo cubano. En particular, destacó la condena al recrudecimiento hasta límites inimaginables del genocida bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos, al que se sumó desde el 29 de enero de 2026 el cerco petrolero, así como el rechazo a la inclusión de Cuba en la espuria lista de países que supuestamente patrocinan el terrorismo.
Asimismo, denunció las crecientes amenazas de agresión militar a la isla, la ilegal y fraudulenta acusación al General de Ejército, Raul Castro, y la intensificación de las medidas coercitivas unilaterales por parte de la actual administración estadounidense, que pretenden ejercer la máxima presión posible sobre la Mayor de las Antillas para asfixiar su economía y provocar lo que denominan un "cambio de régimen".
Por la parte mongola, intervino el Director General del Departamento de las Américas del Ministerio de Asuntos Exteriores, Sr. Battulga Ganbat, quien ratificó la voluntad inquebrantable de su país de continuar fortaleciendo las tradicionales relaciones de amistad y cooperación con Cuba. Reafirmó el interés mutuo de seguir profundizando los lazos bilaterales en todos los ámbitos de interés común.
La velada en el Teatro Ulán Bator constituyó una excelente jornada que no solo celebró más de seis décadas de vínculos diplomáticos, sino que también renovó los lazos de hermandad entre las nuevas generaciones, dejando una huella imborrable en los corazones de todos los asistentes.
Al caer el telón, los niños fueron ovacionados de pie. Pero su actuación perdurará como símbolo: la nueva generación mongola, con su arte y su voz, dijo alto y claro que Cuba no está sola, y que el cerco, por más cruel que sea, no podrá silenciar la amistad ni la esperanza.
(EmbaCuba Mongolia)

