Centenario del natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en Varsovia

Varsovia, 25 de agosto 

Varsovia 13 de agosto- Con un acto político-cultural, desarrollado este 13 de agosto, se conmemoró el centenario del natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, líder histórico de la Revolución Cubana, cuya vida y obra trascendieron las fronteras de la Isla y dejaron una profunda huella en la historia contemporánea.

La actividad reunió a miembros del Cuerpo Diplomático, a representantes de la asociación solidaridad con Cuba, cubanos residentes, de empresarios y redactores de medios de prensa, quienes rindieron homenaje a la figura de Fidel y destacaron su compromiso con la soberanía, la justicia social, la solidaridad y la dignidad de los pueblos.

Durante la jornada la embajadora Ibette Fernández, recordó que Fidel Castro no fue únicamente un líder revolucionario, sino también un símbolo de resistencia, perseverancia y vocación humanista. Su pensamiento y accionar estuvieron vinculados a la defensa de la educación, la salud, la cultura y el bienestar de las mayorías, así como a la construcción de una sociedad basada en la igualdad y la cooperación.

En las palabras centrales del encuentro subrayó el patriotismo, la lealtad a los principios y la capacidad de Fidel para convertir las ideas en hechos concretos. Asimismo, se resaltó su visión internacionalista y su permanente disposición a extender la solidaridad a todos los pueblos del mundo.

Uno de los momentos más significativos de la actividad fue la presentación del documental “Los hijos del Comandante”, producción que recoge testimonios de familias y niños ucranianos afectados por la catástrofe nuclear de Chernóbil, ocurrida en 1986. La obra audiovisual muestra el impacto humano del programa de atención médica implementado por Cuba para brindar asistencia integral y gratuita a las víctimas de aquel desastre.

En marzo de 1990, Fidel Castro recibió personalmente a los primeros 139 niños procedentes de Ucrania, como expresión de la solidaridad cubana y del compromiso del país con la protección de la infancia. El programa, desarrollado pese a las complejas circunstancias internacionales de la década de 1990, ofreció atención a más de 26 000 personas hasta el año 2016.

Los participantes escucharon de primera mano las vivencias de los niños de Chernobil en Cuba, al contar con el realizador entre los presentes, que fue a su vez un beneficiario de este programa.

 

Los asistentes destacaron que acciones como esta constituyen una de las expresiones más visibles del legado del Comandante en Jefe. Más allá de los discursos, su obra permanece en la memoria de quienes recibieron apoyo, atención y esperanza en momentos difíciles, tanto dentro como fuera de Cuba.

En este sentido, se enfatizó la importancia de preservar su legado mediante la investigación, el debate y la formación de las nuevas generaciones. Los oradores coincidieron en que recordar a Fidel no significa únicamente mirar al pasado, sino asumir con responsabilidad los desafíos del presente y mantener vivos los valores que defendió.

Durante el encuentro se reconoció que Cuba atraviesa dificultades económicas y sociales, agravadas por el impacto del bloqueo y por las limitaciones que afectan sectores esenciales como la alimentación, la salud y el acceso a determinados recursos. Sin embargo, se afirmó que, precisamente en medio de estas circunstancias, el pensamiento de Fidel adquiere una vigencia renovada como fuente de confianza, unidad y voluntad de superar los obstáculos.

Al finalizar, los asistentes reafirmaron el compromiso de continuar defendiendo la independencia, la soberanía, la unidad nacional y la solidaridad internacional. También destacaron que el ejemplo de Fidel continúa inspirando a quienes luchan por la paz, la cooperación y la igualdad social en diversas partes del mundo.

La actividad concluyó con un llamado a estudiar la obra del Comandante en Jefe y a convertir sus enseñanzas en prácticas concretas de responsabilidad, solidaridad y compromiso colectivo. Como expresión de ese sentimiento, se recordó el testimonio de una madre ucraniana atendida por el programa médico cubano: “La huella que deja Fidel en el mundo es infinita. Vive y vivirá”.

Con este homenaje, los participantes reafirmaron que el legado de Fidel Castro Ruz permanece presente en la memoria de los pueblos y continúa siendo una referencia para enfrentar los desafíos actuales con dignidad, unidad y esperanza.

(Embacuba-Polonia)

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